Mantén tu memoria ¡al cien!

El café y el chocolate son algunas opciones para que tu memoria esté siempre de tu lado.

La memoria es nuestro archivero, y como tal requiere orden y mantenimiento para que podamos ubicar cualquier cosa rápidamente. La forma en la que trabaja determina nuestra capacidad de selección de pensamientos, salud mental y asociación de ideas.

En el portal de Muy Interesante, encontramos opciones que te ayudarán a darle a tu memoria lo que necesita para que siempre esté de tu lado cuando debas recordar algo súper importante.

Dormir bien

Si eres de los que les cuesta trabajo dormir, duermes muy tarde o tiendes a tener insomnio, eso va desgastando tu memoria. Existen estudios que revelan que las personas con un buen hábito del sueño, pueden mantener una mayor salud mental.

El chocolate

No sientas culpa por comer chocolate, ya que el cacao tiene propiedades muy importantes que te ayudan a mantenerte saludable. Además tiene propiedades estimulantes que trabajan en partes y funciones específicas de tu cerebro para favorecer el aprendizaje y la memoria.

La siesta

Además del sueño nocturno, durante el día todos necesitamos ese momento de recuperación de energía. A partir de ahora, sería importante agendar 20 minutos de sueño ligero al día para reparar la actividad neuronal de tu cerebro.

Actividad física

Mantenernos activos físicamente con caminatas, carreras, horas en el gimnasio o yoga, nos da la oportunidad de fortalecer nuestra memoria y recordar con mayor facilidad las cosas que hemos visto o aprendido.

En el artículo citado, mencionan un estudio publicado de la Universidad de California, en el que se evaluó la capacidad de retención de personas entre 50 y 85 años de edad al recordar una serie de imágenes luego de pedalear una bicicleta.

El café

Ese primer cafecito del día no sólo te mantiene despierto y de buenas, también está contribuyendo a tu salud mental. La cafeína refuerza tu memoria, sobre todo cuando lo bebes después de haber recibido mucha información.

Cierra tus ojos

Suena lógico concentrarnos mejor con los ojos cerrados mientras tratamos de instalar en la memoria información relevante. Quizá porque tener los ojos abiertos nos hace más propensos a distraernos.

Meditar

De repente se hace mucho hincapié en que el ejercicio de la meditación nos ayuda a alcanzar altos niveles de concentración y por lo tanto facilitar el proceso creativo y de memoria. Si realizamos este ejercicio de manera recurrente, seguramente abriremos mucho más nuestros canales de aprendizaje.

Crucigramas y juegos

Los juegos mentales son sumamente efectivos y divertidos. Tómate unos 15 minutos diarios para realizar alguno. Puedes aprovechar tu hora de comida o al despertar para ejercitar todas las partes de tu cerebro y agilizar el proceso mental al momento del trabajo pesado.

Además de todo esto, también nos ayudan mucho las agendas, los recordatorios y alarmas. Incluso existen ejercicios algo místicos, como apretar los puños de las manos para retener mejor las cosas o mantener siempre el contacto humano.