Caerte bien y aprender a estar sola

Estar sola es un ejercicio que no solo te ayuda a sobrevivir cuando no hay nadie a tu alrededor, sino a buscar la soledad para disfrutarla.

No tienes que vivir aisalda ni ser una mujer independiente, ni soltera o amargada para pasar tiempo sola. Aquí lo que importa es ser amable contigo y hacerlo lo más placentero posible.

Estar contigo a solas es estar con tu mejor y peor enemiga, mantener en equilibrio las dos cosas es el verdadero reto. Imagínate tener que pasar más de una hora con una persona que no conoces, o peor aún, que no soportas.

Seguramente piensas “o sea, María, cómo no me voy a caer bien”, pero te juro que no es hasta que la vida te obliga a estar sola cuando descubres que no te gusta. Claro, hay personas que lo disfrutan muchísimo, pero la mayoría de las veces es raro y feo.

Todos los libros de autoayuda y sobre relaciones exitosas insisten en que, para que puedas conectar sanamente con otras personas, primero debes conectar contigo y en buena onda. Es decir, si estás bien contigo, estás bien con todo lo demás.

¿Cómo hacer que eso suceda? Bueno, para empezar debes quitarte de la cabeza todos los juicios que tienes sobre ti y los demás. Que si gorda, flaca, amargada, tonta, etc. Deja de decirte tantas cosas y empieza a preguntarte qué te gusta, qué piensas acerca de tu entorno, el medio ambiente, tu trabajo, etc. Entrevístate y escribe tus respuestas. Después léelas y asimila tus palabras.

Ponte a pensar que pasamos todo el día emitiendo opiniones sobre cualquier cosa que nos pasa por la cabeza: el tráfico, la ciudad, tus papás, el novio, lo que vas a comer hoy y lo que vas a vestir. Muy rara vez dedicas tiempo a reflexionar sobre lo que sientes y cómo lo sientes, a ponerle orden a tus ideas.

Por eso te sacas de onda cuando sientes algo y no identificas por qué o hacia quién, es porque no te conoces tan bien como creías. Cuando te molestas por cosas tan simples y luego caes en la cuenta de que era una tontería, es por que no te pones la suficiente atención.

Estar sola es un ejercicio que no solo te ayuda a sobrevivir cuando no hay nadie a tu alrededor, sino a buscar la soledad para disfrutarla. El primer paso es no tener ningún problema con ello. Es como cuando sabes que salir con equis persona es divertido porque sus anécdotas te hacen reír sin parar, todo lo que platica es interesante y siempre se le ocurren cosas nuevas.

Justo esa es la persona en la que debes convertirte para hacer los momentos más amenos. Caerte bien es cuestión de aceptar quien eres y cómo lo proyectas. Toma en cuenta que eres la única persona a la que puedes recurrir cuando todo lo de afuera te incomoda.

Llevar la fiesta en paz contigo y caerte bien, es llegar a tu casa, poner esa canción que te gusta, tomarte una buena copa de vino, bailar, cantar, escribir, meditar y sentir felicidad por ese placer tan sencillo que la vida te está regalando. Es ese poder para reconocer que no necesitas estar con alguien todo el tiempo porque en ti encuentras lo indispensable, la amistad más honesta, el vínculo más cercano.

Justo en ese momento de conciencia es cuando todo se hace posible y delicioso, cualquier cosa que se te ocurra tiene posibilidades y permites que otros te perciban de la misma manera que tú.