Chef Lorena García: "Hay que incorporar a los niños en la cocina"

La reconocida chef venezolana y directora de la Fundación “Big Chef Little Chef” es la cara visible del reality “El mejor de los peores” (FoxLife), donde ha aplicado toda su experiencia como coach profesional de la comida sana.

 

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Por Jessica Celis Aburto.

El escenario: ocho personas que se desempeñan en oficios absolutamente diversos deben superar insólitas y duras pruebas para aprender a cocinar y trabajar en equipo. Su coach y encargada de sacar adelante esta misión: la reconocida chef venezolana Lorena García. Todo esto sucede en "El mejor de los peores", reality de FOXLife (domingos, 21 horas) donde la chef debe lograr que sus "alumnos" se conviertan en parte de su equipo para llevar adelante un gran evento al que asistirán invitados muy exigentes y reconocidos.

¿Qué ha sido lo mejor y lo peor de esta aventura televisiva?
Lo peor ha sido encontrarme con personas que no tienen ninguna idea de lo que están haciendo en la cocina (risas), y lo mejor es el proceso de aprendizaje de ellos. Mi esperanza era que fueran a tomar todos los consejos, mis clases y la experiencia para verlos avanzar, para que no sean sólo mejores cocineros, sino mejores profesionales en lo que ellos se desempeñan, y eso lo han logrado.

Lorena tiene una fundación que se llama "Big Chef Little Chef", que ayuda a los niños y sus familias a tomar el control de sus hábitos alimenticios y de sus vidas. ¿Cómo? Mediante clases prácticas de cocina y talleres, donde motiva a niños y padres. Es una una coaching de la comida saludable. Al mismo tiempo el programa enseña a los padres los beneficios y la importancia de la introducción de alimentos más nutritivos a su menú diario. Lorena les ayuda a comprender cómo cambios saludables en su dieta diaria pueden tener un impacto positivo en la forma en que se ven y cómo se sienten, y lo fácil que esos cambios pueden ocurrir.

"La idea de mi fundación nació hace casi 8 años, cuando mi cuñada vino un día y me dijo que tenía problemas con mi sobrino de 4 años por problemas de sobrepeso, y que no les gustaba comer nada. Lo llevé a mi cocina y juntos empezamos escoger arvejitas, zanahorias, arbolitos de brócoli para preparar un cuscús. Lo invité a ver cómo se procesan los alimentos. Luego, a la hora de la cena, se sirvió dos veces el cuscús con 4 tipos de vegetales que jamás en su vida hubiera comido. En ese momento me di cuenta que esa era la clave. En mi fundación integramos así a los niños a la cocina. Sigo comprobando que tras ese proceso de integración y de tiempo de calidad con la familia, la experiencia en la mesa y su disposición a comer alimentos más saludables mejora considerablemente. Asimismo tenemos huertos que cosechamos y luego llevamos los productos a la cocina. Los niños son una esponjita de conocimiento, y eso hay que saber cuidarlo y aprovecharlo", cuenta. Paralelamente sus recetas se distribuyen en todos los colegios públicos de Estados Unidos.

Tu cocina aboga por una comida saludable para combatir la obesidad y el sobrepeso. Acá en Chile la tasa de obesidad infantil se empina en el 44%, y se ha convertido en un problema de salud que ha obligado al Gobierno a lanzar programas y tomar medidas, como la prohibición de venta de comida chatarra en los colegios. Si nuestro gobierno te llamara para hacer un coaching, ¿cuáles serían tus recomendaciones?

Deben entender que hay que crear conciencia de cuál es la porción adecuada que los niños deben comer; tomar conciencia de volver a la base de la cocina; de tomar control de los ingredientes que se utilizan cuando alimentas a tu familia y en los colegios de los menús que se entregan, tratando de cuidar las porciones, retirando las grasas, los carbohidratos, el azúcar y las comidas procesadas. Hay que volver a la comida natural. No se trata de prohibir un trozo de pizza de vez en cuando o un postre que les encante, sino que hay que dárselos de forma controlada en tiempo y porción. Todas estas medidas se pueden aplicar a mediano y largo plazo, y pueden hacer una gran diferencia en una comunidad. Hay que incorporar a los niños a la tarea de la cocina. En vez que estén horas viendo televisión o juegos virtuales, debemos enseñarles que pueden preparar muchísimas cosas. Todos esos puntos deben formar parte de una educación más integral.