Confesiones de una ninfómana

Vanessa es una chica que sufre este problema desde sus 16 años. Hoy tiene 21.

Mucho revuelo ha causado una chica estadounidense adicta al sexo. Su nombre es Vanessa y se dio cuenta de su problema un tiempo después de tener relaciones por primera vez. Hoy tiene 21 años.

Si bien algunos podrían pensar que esta adicción es en  verdad una ventaja, esto no ocurre. De hecho esto obligó a Vanessa a aislarse e incluso irse de su casa para poder tener placer de una manera más privada. Cuenta que una vez llegó a masturbarse cerca de cien veces al día. Con el paso del tiempo el problema empeoró, pese a sus constantes idas al siquiatra y neurólogo.

Esta mujer sentía mucho la necesidad de estar con su pareja todo el tiempo y tenía mucha excitación, pero nunca estaba satisfecha, por lo que buscaba otros hombres o simplemente llevaba entre sus pertenencias algunos consoladores y otros juguetes sexuales. Fue así como dejó de creer en el amor y sufrió la discriminación de sus cercanos que comenzaron a llamarle prostituta. Sin embargo debía hacerlo, ya que si no llegaba al orgasmo se volvía muy agresiva.

Debido a su insaciable deseo sexual, se las ingenió para desarrollar la habilidad de masturbarse hasta conseguir el orgasmo en cualquier parte y con gente cerca, “en los buses, podía moverme hasta tener un orgasmo solo con algún roce y sin que nadie se diera cuenta”, dijo.

La Sociedad para la Promoción de la Salud Sexual en Estados Unidos publicó que más de 9 millones de personas padecen la adicción al sexo en ese país, lo que se conoce como hipersexualidad y donde el hombres se llama satiriasis y en mujeres ninfomanía, pero no es considerada una enfermedad por la Organización Mundial de la Salud.

Aquí les dejo una entrevista para saber si tú sufres esta enfermedad.

Fuente: eltiempo.com