13 razones por las que un bebé muere dentro del vientre

La muerte fetal afecta a 3 millones de embarazadas al año en todo el mundo

La muerte de un bebé en el vientre, o muerte fetal como se conoce médicamente, es una de las pérdidas más dolorosas para una madre, padre y demás familiares. Todos pasan de la alegría de tener un nuevo integrante al dolor que provoca un fallecimiento inesperado.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la muerte fetal es “la muerte previa a la expulsión o extracción completa del feto, independientemente de la duración del embarazo”. Aunque algunos expertos indican que el fallecimiento debe darse después de la semana 10 de gestación.

Si bien, como la mayoría de las pérdidas gestacionales, la muerte fetal en útero puede ocurrir sin que se identifique una causa, así lo señala Infogen, una asociación civil no lucrativa, sí existen algunos factores por los que esto ocurre. Aquí algunos de ellos.

Fetales

– Anomalía congénita o genética letal: Un defecto físico o genético que afecta al feto. El cerebro, corazón u otro órgano, no se desarrolla apropiadamente.

– Infección crónica o aguda: Las infecciones bacterianas que afectan al feto o a la placenta son una causa de las muertes fetales que ocurren entre las semanas 24 y 27 de gestación.

– Retraso de crecimiento intrauterino: Los bebés que crecen muy lentamente tienen mayor riesgo de morir durante el embarazo.

Placentarias

– Cordón Umbilical: El prolapso, que es la caída o descenso de un órgano o estructura orgánica; un nudo o constricción; y la inserción velamentosa, que es cuando el cordón umbilical llega a insertarse en la placenta a través de la superficie de las membranas ovulares, son algunas causas de la muerte fetal.

– Abrupto placentario: El desprendimiento de la placenta durante el embarazo, un trastorno en el que la placenta se separa del útero parcial o casi totalmente, ocurre mayoritariamente alrededor de la semana 35 del embarazo. “Este trastorno provoca sangrados considerables que impide que el feto reciba la cantidad adecuada de oxígeno y le puede llegar a causar la muerte”, indica la Infogen.

– Envejecimiento grave de la placenta: La formación de coágulos placentarios es uno de los problemas que impiden que el feto reciba suficiente oxígeno y nutrientes también contribuyen a la muerte del feto.

– Rotura prematura de membrana: Se rompe la bolsa de aguas antes del tiempo adecuado.

– Vasa previa: Se trata de una complicación obstétrica en la cual los vasos sanguíneos fetales que no están protegidos por el cordón, cruzan o corren muy cerca del orificio del cuello uterino y se pueden rasgar fácilmente cuando el cuello se dilata. Como resultado, el bebé se desangra.

Maternas

– Embarazo prolongado: Cuando supera las 42 semanas.

– Enfermedades crónicas de la madre: La diabetes, el lupus eritematoso, la hipertensión arterial o algún problema sanguíneo con formación de coágulos, son enfermedades de impiden el adecuado crecimiento del bebé y contribuyen al desprendimiento de la placenta.

– Preeclampsia y eclampsia: Éstas reducir el flujo de la sangre hacia el bebé. Así mismo están asociadas con el desprendimiento de placenta.

– Infecciones durante el embarazo: La listeriosis, salmonela o toxoplasmosis son infecciones que pueden afectar severamente la vida del bebé y ocasionar su muerte.

– Edad materna demasiado precoz o avanzada.

Lamentablemente, cuando un bebé muere en el útero, la mamá aún tiene que continuar con el proceso de parto. Los doctores son los únicos capaces de determinar cómo debe ser la extracción del feto.