Desde bajar de peso a quitar la ansiedad: estos son los fitofármacos recomendados

A través de la historia las plantas se han utilizado como elemento curativo. Por lo mismo, no sorprende que cada día aumenten los medicamentos basados en ellas, con propiedades naturales que permiten prevenir y curar enfermedades.

 

En la naturaleza está el poder, la solución, para tratar diferentes enfermedades. Aunque sabemos que es cierto, muchas veces no tenemos paciencia para llegar a los resultados. No nos confundamos. Cuando hablamos de un medicamento herbario, nos referimos a consumir las plantas secas, no la típica agüita de hierba reconfortante. El proceso es súper simple: se toma la planta, se seca y etiqueta.

Un fitofármaco se describe como un medicamento en base a plantas y sustancias vegetales. ¿Cómo se crean? “Pueden transformarse en gotas. Por ejemplo, extraes a través de un proceso químico los principios activos que tiene las hojas del boldo o distintas partes de la planta. Luego viene un proceso de destilación, lo hago hervir, los vapores ascienden, después congelo estos vapores y concentro los procesos solubles en agua. Estos los voy concentrando en tintura madre. Para que no se descomponga, lo mezclo con alcohol, aceite o glicerina. Luego de esto se cuantifica y estandariza el activo, es decir, los fitofármacos aseguran que posee exactamente la misma cantidad de principio activo en todas sus producciones”, explica María Elena Rudolphy, químico farmacéutico, homeópata certificada por el Ministerio de Salud (Minsal) y terapeuta floral de Farmacias Knop.

Conoce bien el proceso de producción de los tratamientos obtenidos de la naturaleza, y nos cuenta que el Minsal hizo una definición de las plantas. “Se tomaron 420 plantas que se usan en Chile; de esas se seleccionaron 103 y se confeccionó un herbario, el que está clasificado según su uso tradicional, respaldado por la investigación científica que existe sobre los principios activos, investigación que respaldó también el equipo botánico de la Universidad Católica”.

¿Es mejor tomar un medicamento herbario o un fitofármaco? Depende de la dolencia. Si es un dolor pasajero prefiere un medicamento herbario, pero si se trata de un dolor intenso, constante y quieres una solución más rápida y concentrada, el fitofármaco te servirá más, ya que está estandarizado. “Los dos son efectivos, pero se presentan variabilidades. Si analizo los principios activos que sintetiza la planta variarán de un año al otro por lluvia, cantidad de sol, etcétera. Por lo mismo, un medicamento herbario cambia año a año o depende de la misma preparación; en cambio un fitofármaco siempre tendrá la misma concentración. Además, al considerarse un producto farmacéutico, tiene que responder a lo que la legislación pide”, explica.

Enfermedades de invierno

Para tratar los problemas respiratorios y activar el sistema inmune, la echinacea es exitosa. “La echinacea es un principio activo, con una flor bien llamativa, del norte de América. Botánicos estadounidenses encontraron en ella principios activos inmunoestimulantes. En este momento la echinacea está dentro de la literatura de farmacología, y es utilizada como fitofármaco”. Farmacias Knop vende un jarabe de echinacea que aumenta los niveles de glóbulos blancos. Si no quieres usar antigripales, porque quizás vienen con clorfenamina y te producen sueño, opta por estas opciones más naturales. En 20 minutos promete controlar la congestión nasal.

Dentro de las plantas que ayudan a aliviar el dolor y fortalecer nuestras defensas de manera natural frente a una bronquitis, por ejemplo, encontramos el jengibre, tubérculo que posee la facultad de ser antiiflamatorio y fortalecer nuestro sistema inmunológico, ayudando a curar algunos tipos de irritación bronquial. Por su parte, el hinojo sirve para aliviar, entre otras cosas, la tos; el eucalipto, gracias a su contenido de aceites esenciales y su poder antibiótico, ayuda a combatir enfermedades invernales. Por último, la echinacea que nombramos antes.

“Para personas con garganta irritada, con afonía y la zona inflamada, el aconitum es una excelente alternativa, al igual que la belladona, que trabaja el dolor de cabeza, la congestión a nivel nasal. Estos son medicamentos homeopáticos”, aclara María Elena.

BAJAR DE PESO

Muchas veces recomienda utilizar hierbas para disminuir la grasa corporal. Funcionan, sí,  siempre que se acompañen de dieta y ejercicio. La magia no es tan grande. Si quieres utilizar sólo las hierbas y no los fitofármacos –que cuentan con muchas opciones para este fin– necesitas un diurético que mejore el tránsito intestinal, un ansiolítico para no comer por comer, y un quemador de grasa. Eso permite aumentar el metabolismo. Como diurético, la especialista recomienda la ortiga y el equisetum; para el tránsito intestinal, la alejandría (zen); para la ansiedad, la melisa, y para quemar grasa, el cochayuyo. Este último, gracias al yodo, permite quemar calorías estando sentada. Un sueño.

HÍGADO

Las enfermedades al hígado aumentan por las toxinas que consumimos, por lo mismo, conviene prevenir de forma natural. La especialista de Knop considera importante para ello incorporar boldo y alcachofa, porque mejoran la digestibilidad de las grasas. “Lo más pesado para asimilar son las grasas, se necesita un desengrasante natural. Para el hígado graso conviene probar el quinchamalí, el matico y el bailahuén. También el diente de león, que contiene principios activos que regeneran las células en el hígado”, aconseja.

Mezclas no permitidas

Eso sí, muy productos naturales serán, pero cuidado con las mezclas entre fitofármacos o hierbas con medicamentos. Al sumarse los efectos podrían neutralizarse entre sí, o llegar a niveles tóxicos. “Por ejemplo, si alguien toma aspirina, que mucha gente la usa para evitar la formación de trombos, más ginkgo biloba, indicada para mejorar la memoria, circulación vascular, irrigación cerebral, se puede producir un efecto adverso. En algún momento la sumatoria provocará que, si tengo un corte, tendré un sangrado que durará más”, explica Rudolphy.

Otros ejemplos. Si tomas por depresión la hierba de San Juan, podría anular los efectos de los anticonceptivos o, si debes tomar Eutirox, la melisa puede disminuir el efecto del medicamento. Por eso, idealmente el fitofármaco debe estar indicado por un especialista en el tema (usualmente, las farmacias naturistas cuentan con uno).

La doctora Paulina Andrade es nutrióloga y diabetóloga de Clínica Avansalud, y hace hincapié en este mismo punto. “Hay pacientes que optan por las hierbas para bajar el azúcar o la glicemia, sumándolos al tratamiento habitual con medicamentos, sin percatarse del daño que pueden ocasionarse. A veces no es compatible el tratamiento médico que están llevando y se potencia el efecto, o compiten con el medicamento frente al receptor en el hígado o el riñón, y entonces se acumula el efecto. Una ingesta inadecuada podría provocar situaciones muy peligrosas para el organismo producto de bajas de presión extrema o hipoglicemia”.

Por otra parte, si vas a comprar hierbas, intenta saber más y prefiere aquellas que conoces la procedencia o bien vienen rotuladas. “Para el dolor de estómago o sistemas premenstruales, la manzanilla funciona muy bien debido a su poder antiinflamatorio, pero no debe confundirse con el manzanillón, que no tiene ningún efecto. Botánicamente, la manzanilla tiene un centro amarillo con pétalos blancos, al igual que el manzanillón. La única diferencia es que el centro de la manzanilla está hueco, y el del manzanillón lleno de pétalos”, ejemplifica la químico farmacéutica.

Si te gusta el tema y quieres conocer más, Huerta Verde realiza talleres para acercarnos al mundo de las hierbas, abarcando su reconocimiento, cultivo, propiedades y preparaciones medicinales y cosméticas. Valor por sesión, $20.000 (o dos cupos por $30.000). Valor por ciclo completo, $70.000. Inscripciones y consultas al mail [email protected]