5 secretos de la dieta japonesa que te harán sentir fabulosa

No tienes que vivir de comer sushi y pescado crudo para conservar la figura como los japoneses, pero sí puedes adoptar sus hábitos de alimentación saludable que hacen que conserven su figura.

Por Karen Hernández

La dieta japonesa es una de las más saludables del mundo. Se trata de una amplia variedad de colores y sabores que ofrecen una experiencia exótica para el palabdar, al tiempo que trae grandes beneficios a tu cuerpo.

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En Japón, las la gente vive más tiempo (las mujeres más que los hombres) y tienen una de las tasas de obesidad más bajas del mundo. ¿El secreto? su alimentación. Pero esto no necesariamente implica que debas vivir de comer sushi o pescado crudo, basta con entender la forma en la que ingieren los alimentos. 

Los palillos: aunque no lo creas, los cubiertos tienen una gran influencia en las porciones que comemos. Si alguna vez has comido con los palillos de madera, sabrás que es imposible tomar grandes trozos de producto. Esto hace que tardes más tiempo en acabarte tu plato y que te llenes más pronto, ya que la sensación de hambre comienza a desaparecer tras 30 minutos de empezar a comer.

Las porciones: Mientras que en la cocina occidental servimos el platillo principal y los acompañamientos en un sólo plato (y en grandes porciones), en Japón, se sirven varios platillos y aunque de entrada parezca ser demasiado, en realidad es sólo una ilusión óptica. ya que las porciones de cada uno son pequeñas. Esto no quiere decir que todos se conformen con poco y que mueran de hambre, pues cada porción tiene los nutrientes necesarios para satisfacer a tu cuerpo (un ingrediente recurrente es el pescado, una de las mejores fuentes de energía)  y aunque pidas doble, te sentirás satisfecha al poco tiempo.

Arroz, pescado, algas y proteína vegetal: estos productos son importantes fuentes de antioxidantes, vitaminas, minerales y proteína y no poseen gran cantidad de calorías. A comparación de la dieta occidental, los japoneses tienen un consumo de carne reducido, pues aunque es fuente de proteína, tiene un alto contenido de grasas. Por su parte,  las legumbres, el tofu y los cereales como el sésamo y la pasta (de arroz), son recurrentes en sus platillos.

Omiten el pan: Los japoneses casi no consumen pan ni harinas refinadas, como ocurre en Occidente. Este es un complemento para nuestros alimentos, sin embargo son culpables del aumento de peso y de glucosa, además de que provocan cansacio. Por el contrario, el arroz hervido funciona a la perfección como acompañamiento para los japoneses y es una fuente ideal de fibra y energía.

El té verde: Adiós refrescos y bebidas azucaradas. Tradicionalmente los platillos en Japón son acompañados por una buena taza de té verde. Este rico en antioxidantes, estimula la digestión y ayuda a bajar de peso.

 

 

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