Chiara ferragni: La fashion blogger italiana más seguida en Instagram

En Instagram ya tiene más de 3,5 millones de followers; su empresa está valorada en casi 7 millones de euros; su blog The Blonde Salad recibe más de 130.000 visitas diarias, y es la única fashion blogger que aparece en la lista de “Los 30 creativos menores de 30 años” de la revista Forbes. ¿No la conoces? Sigue leyendo, porque seguiremos escuchando su nombre por largo, largo rato.

Alguna vez dijo que "uno de mis grandes sueños sería verme en una portada de Vogue. Si lo consiguiera, pensaría que lo he hecho muy bien", y lo consiguió: acaba de salir en la portada de Vogue España. No todas las It Gilrs o fashion bloggers consiguen sacar una línea con su nombre de ropa o zapatos, ella sí. Chiara Ferragni es algo así como una de las "elegidas del Olimpo", porque esta italiana en sólo dos años ha, literalmente, conquistado el mundo. El mundo del street style, de los Fashion Week, de las portadas, de las marcas de lujo. Infaltable e inagotable, si eres una de sus 3,51 millones de followers, sabrás que #TheBlondSaladNeverStops es su hashtag más famoso, y refleja exactamente su estilo de vida. Nunca permanece más de una semana en una misma ciudad; un día está en el aeropuerto destino a Milán, luego aparece en Marruecos, y al día siguiente su saludo matinal puede ser "Buenos días Hong Kong!" o "Back to LA".

¿Cómo lo ha hecho? Mateamente, con disciplina, trabajo constante, y una sonrisa permanente. Porque tal como lo escribió la directora de Vogue en su editorial, "(…) lo más fascinante es que nuestro deleite sea en gran medida fruto de su sonrisa, franca y permanente. Tomemos nota, miembros y 'miembras' del fashion business, y aligeremos cuanto antes tanta rigidez y tantas poses severas –e innecesarias, dicho sea de paso– en pro de esta nueva tendencia de frescura y naturalidad". La cosa es que sus selfies arrasan, su blog se estudia en Harvard, y es embajadora o rostro de infinidad de marcas.

En el universo fashion se critica mucho la liviandad y lo superfluo de todo lo que rodea a este sistema, por lo que es válido preguntarse en qué consiste el trabajo de Chiara y por qué es tan famosa. Bueno, lo que ella hace –además de renovar a diario y personalmente su blog lanzado el 2009– es viajar por todo el mundo, realizar campañas, visitar los Fashion Weeks más importantes, hacer colecciones cápsula ligadas a marcas de lujo o masivas, asesorar a marcas de moda, y seguir manteniendo su audiencia, que es su principal fuente de ingresos. Y por si todo esto fuera poco, tiene una marca propia de zapatos –que lanzó tras recaudar un millón de euros de varios inversionistas privados y que vende en 25 países con precios que oscilan entre los 200 y los 400 euros el par–, una de joyas, y escribió un libro.

Ahora, lo cierto es que no todas las blogger, ni siquiera las más "veteranas", consiguen lanzar una línea de ropa o acesorios con su nombre. Es algo reservado sólo a unas pocas. ¿Su última conquista? Convertirse en la primera It-Bride de Pronovias, la marca de vestidos de novia más famosa de España. Un papel que llevará mucho más lejos que ninguna de las embajadores anteriores de la firma, aportando sus claves de estilo al styling de la nueva colección, y creando looks completos que servirán de inspiración para las novias que vienen.

Estilo no le falta a esta italiana nacida en Cremona el 7 de mayo de 1987. De larga melena rubia –que ha derivado en castaña con el paso de los años–, ojos azules y unas envidiables pestañas siempre perfectamente encrespadas y maquilladas, su guardarropa debe ser de los más elegantes, divertidos y coloridos del mundo fashion. A veces atrevida para sus outfits –y en otras ocasiones dueña de un look sofisticado y elegante–, dice que su "inspiración" en lo que a estilo se refiere es la It Girl rusa Miroslava Duma, y que su diseñador favorito es Alexander McQueen. En su colección de zapatos "Chiara Ferragni" no faltan los diseños extravagantes, con ballerinas de glitter, panchas, estiletos y zapatillas a partes iguales. De hecho fueron justamente las zapatillas de running las que convirtieron a Chiara en una de las blogueras de referencia en los Fashion Week, ya que normalmente las usaba, y mucho antes de que los propios diseñadores las subieran a la pasarela.

 

¿Quién es?
Quienes siguen otras cuentas de blogueras de moda en Instagram saben que hay fotos que se repiten, que son algo así como el plato seguro. Pero la diferencia con el de Chiara es que acá las fotos son de calidad profesional, la protagonista tiene talla de modelo (a veces su delgadez ha llegado a ser demasiado extrema, pese a sus intentos por demostrar que sí se alimenta, al subir fotos de desayunos y almuerzos) y todas las prendas que fotografía –de Chanel, Céline, Saint Laurent y otros– son auténticas. Y no sólo eso. Es una verdadera industria del Street Style, ya que con Ferragni trabajan alrededor de 14 personas, y ha conseguido hacer de su web, The Blonde Salad, un negocio de 8 millones de dólares anuales (casi 7 millones de euros).

Entre las marcas con que ha colaborado figuran Guerlain, Dior, Hugo Boss, Chanel, Bottega Veneta, Yves Saint Laurent, Valentino, Burberry, Victoria's Secret, Mercedes-Benz, Replay, Lancôme, Furla, Woolrich, Grey Goose, Pennyblack, Max Mara, Rolls-Royce, Ermenegildo Zegna, Mini, Tommy Hilfiger, Kenzo, Yamamay y Nikon. Intimissimi, la marca de lencería, también ha querido contar con ella para su campaña, mostrando a una Chiara sexy e irresistible. Y Louis Vuitton, Tiffany & Co o Steve Madden, también. ¿Su truco? No se casa con nadie y hace colaboraciones puntuales con las firmas, para ser más exclusiva.

The Blonde Salad, su blog, le ha dado fama y gloria y ha sido sólo el punto de partida; a partir de él no ha puesto límites a su influencia. De hecho convierte en éxito todo cuanto toca, y ni siquiera ella pensó que su modelo de negocio llegaría a estudiarse en Harvard por lo exitoso. Todo comenzó como un hobby, hobby que la tiene hoy en el front row de los más importantes desfiles de moda del mundo.

Hoy vive en Los Angeles con su novio, el fotógrafo Andrew Arthur. Su ex pareja, Ricardo Pozzoli, fue su primer fotógrafo pero sigue trabajando estrechamente con ella y es el director general de la empresa. Ambos montaron el blog el 2009, cuando Ferragni era una estudiante de Derecho en la Universidad Luigi Bocconi de Milán, y a los escasos meses de empezar vieron cómo los llenaban de invitaciones a los principales desfiles del circuito internacional. "Seguramente fue un buen momento. En Italia nadie estaba haciendo algo así, pero en todo el mundo ya se estaba empezando a hablar mucho del fenómeno de los blogueros de moda", explicó Chiara a la web Business of Fashion, que también ha analizado su modelo de negocio.

En cambio, hace un tiempo que dejó de subir a su página el típico contenido "brandeado" que suele ser la principal fuente de ingresos para los blogueros profesionales. ¿A qué nos referimos? A esas reseñas en las que se fotografían con un producto y lo "promocionan" a cambio de una suma de dinero. La italiana atribuye esta decisión a que el público que consume este tipo de medios se ha sofisticado, y ya no comulga con todo. "Mis lectores están muy al día. Saben lo que quieren y dónde encontrarlo", asegura. Eso no quiere decir que no pueda negociar una tarifa por asistir al evento de una marca –tiene una "relación especial" con Chanel y Louis Vuitton– y subir una o varias fotos en Instagram. Según dice, esta red social "ha cambiado la manera en que la gente se relaciona con las marcas, es mucho más fácil trasladar su visión". Un día cualquiera Chiara Ferragni puede sumar unos 5.000 seguidores, sobre todo si lo que sube es una foto personal en la que se vea bien su cara y outfit. Por ejemplo, para las fiestas de los Globos de Oro vimos varias fotos de ella vestida de Yves Saint Laurent junto a su pareja, y el resultado fue impresionante: 67.000 "likes" nuevos.