¿Cómo evitar la locura en las rebajas?

A veces en el momento, gastamos en cosas por las cuales nos arrepentimos después.

Es enero y como el cambio de estación se avecina, también vienen a toda prisa los cambios en la moda. Y la cosa es que a los minoristas no les conviene guardar en el almacén su colección de otoño-invierno de este año. Es demasiado caro para las empresas, así que terminan por dar todo al costo que les es mucho más conveniente.

Como persona que trabajó en cierta tienda de ropa española, puedo decir que hay varias formas para evitar que la fiebre de las compras se nos suba a la cabeza y nos demos menos miedo entre nosotras como también a los dependientes de las tiendas.

1. Evita el primer día de rebajas
Si alguna vez pasaste al final de la primer semana de enero por la mañana en un centro comercial y viste a un montón de mujeres afuera de una tienda, no era ni una convención ni un evento especial. Sólo era el primer día de las rebajas.

La tienda es una locura, las filas son enormes y es muy difícil encontrar tu talla. A menos de que vaya con una amiga que haga fila mientras tu eliges y viceversa (tanto en probadores como en las cajas), te recomiendo que te abstengas.

Además de que las rebajas continúan todo el mes y son progresivas. Cada semana van aumentando los descuentos. El único problema puede estar en encontrar las tallas correctas después de una o dos semanas. Así que pon en la balanza eso antes de que decidas en qué día piensas ir.

2. Si no es de tu talla, déjalo
Con esa fiebre de las rebajas, es fácil decidir llevarte algo 2 tallas más grandes simplemente porque te encanta y no hay de tu talla. Este es un grave error, que seguro lamentarás después. Aunque hayas ahorrado más de la mitad en esa prenda, de qué tanto puede servir si no te ajusta bien?

Yo he comprado mal mis tallas en muchas ocasiones, y me tomó varios años el practicar el autocontrol y dejarlas si no me quedaban. Pero ahora que ya aprendí la lección, nunca compro algo si no me ajusta perfecto. Y no pienses en que “lo puedes mandar a arreglar” o que puedes ponerte a batallar con la máquina de coser un rato, a menos de que sepas bien cómo se hace. Si lo llevas a arreglar no habrás ahorrado nada y si lo intentas tú puedes arruinar la prenda para siempre.

Ahora, de esto podemos excluir las prendas que es normal ajustar como pantalones. Esos nunca son de nuestro largo, ¿verdad?

3. No te dejes llevar por la mercadotecnia
A veces su propósito es hacernos sentir que es de vital importancia que compremos ciertas cosas o las perderemos para siempre. Mientras que es cierto que ciertos modelos de ropa no van a volver, siempre habrá nuevas cosas que cumplan la misma función aunque no sean iguales. No gastes demasiado “por ahorrar”.

En realidad si gastas de más “ahorrando”, estás gastando y no dejes que te convenzan de otra cosa.

¿Tienen algún otro tip para no caer en la locura de las rebajas?