Margot Robbie vuelve a demostrar que no solo interpreta personajes icónicos, sino que los vive, los reinterpreta y los convierte en tendencia.
A semanas del estreno de la nueva adaptación de Cumbres Borrascosas, que llegará a los cines el próximo 13 de febrero, la actriz australiana ha llevado la estética de ‘Catherine Earnshaw’ más allá de la pantalla y la ha transformado en un fenómeno de moda que ya muchos describen como “divino”.
Protagonizada por Robbie junto a Jacob Elordi, esta versión del clásico de Emily Brontë ha despertado conversación constante, no solo por su historia de amor tan intensa como tóxica, sino por la narrativa estética que ambos actores han construido durante la gira promocional.
Margot Robbie: la reina del ‘method dressing’
Cada aparición pública se ha convertido en una extensión del universo de la película, y Margot Robbie, fiel a su estilo camaleónico, ha hecho del vestuario un relato propio.
En alfombras rojas ya había dejado claro el mensaje. En Los Ángeles apostó por un diseño de alta costura de Schiaparelli que acompañó con el legendario diamante Taj Mahal de Elizabeth Taylor.
En París, en cambio, eligió un vestido de terciopelo rojo de Chanel, confirmando que el dramatismo victoriano también puede ser sofisticado y poderoso. Sin embargo, fue en Londres donde dio el golpe maestro: llevó ese espíritu decimonónico directamente al street style.
Margot Robbie y su look “Bridgerton” moderno
Para su visita a los estudios de la BBC, Margot Robbie apareció con un corsé vintage combinado con pantalones vaqueros de talle bajo. Una mezcla inesperada que fusiona dos siglos en un solo look y que explica por qué fue llamada “diosa” en redes sociales.
La pieza protagonista fue el corsé, un diseño floral con escote en pico, tirantes finos, silueta ajustada y bajo ondulado, perteneciente a la colección de Kristin Mallison, firma habitual en el armario de la actriz y especializada en corsés con alma histórica.
El corsé, más allá de su carga estética, tiene un fuerte peso simbólico. Su origen se remonta a la época victoriana, cuando se consolidó como prenda angular del vestidor femenino.
Aunque nació en Italia como ropa interior, alcanzó notoriedad en Francia tras ser introducido en la corte por Catalina de Médici en el siglo XVI. Ajustado y alargado, se utilizaba para afinar la cintura y modificar la silueta, convirtiéndose en sinónimo de feminidad estructurada y controlada.
Lejos de esa rigidez, el estilista Andrew Mukamal decidió romper el molde, combinándolo con vaqueros negros de tiro bajo, confeccionados en denim y decorados con retales de piel y múltiples hebillas.
Un guiño directo a la estética Y2K de principios de los 2000 que genera un choque visual tan audaz como efectivo. De mediados del siglo XIX al cambio de milenio, todo convive en armonía.
El resto del look mantiene una narrativa clara. El negro actúa como hilo conductor en un trench de cuero de Chanel, un bolso de asa corta, salones en punta con efecto coco y gafas de sol que refuerzan el aire misterioso.
Así, Margot Robbie confirma que el estilo “Bridgerton” no es exclusivo de palacios ni alfombras rojas: también puede ser urbano, moderno y sorprendentemente fácil de adaptar.
Con este estilismo, la protagonista de Cumbres Borrascosas redefine el romanticismo oscuro y demuestra que la moda, cuando se entiende como lenguaje, puede contar historias tan poderosas como el cine. Un corsé vintage y unos vaqueros de talle bajo bastaron para convertir el pasado en el look más comentado del presente.
