Moda y Belleza

¿Qué es Barbiecore? Este es el origen de la tendencia de Barbie más allá de la película

Barbie vuelve, pero no sólo de la mano de Margot Robbie: enmarca un momento cultural que no sólo se apega de la nostalgia.

Margot Robbie, Barbie

El 2023 oficialmente pasará a la historia como el año del color rosa, y las razones son variadas, más allá del estreno de la película de Barbie. La marca de Barbie está realmente por lo alto, ahora más que nunca.

Y es que la estrategia de marketing que se montó para esta película sin duda alguna es de las más memorables en muchísimo tiempo.

Desde la música que compone la película y el calibre de estrellas que se montaron a participar en el soundtrack, hasta los looks inspirados en los icónicos atuendos de la muñeca para que su protagonista de carne y hueso (Margot Robbie) los use en la vida real, son un deleite completo para los que esperan el evento cinematográfico del año.

Ahora, quienes están detrás de la campaña, lograron hacer que con tan solo ver el rosado, ya sea suficiente para entender que este es el mundo y el año de Barbie, y nosotros solo vivimos en él.

Y no es para menos; desde inicios de año, el color rosa se tomó las diferentes categorías de consumo, se posicionó como el color más buscado en Google Trends el día que salió el tráiler oficial de la película de Barbie.

Pero esto va más allá de solamente la película, tal y como lo explica Catalina Marín, Account Manager en WGSN, empresa líder en comportamiento y tendencias de consumo de industrias culturales.

Desde WGSN se vienen rastreando diferentes influencias desde hace más de 1 año. Vemos cómo la búsqueda del color ‘Rosa Barbie’ ha ganado interés en las búsquedas en Google y las menciones en redes sociales han crecido un 21% interanualmente. Esto impacta directamente las cartas de color (gamas de rosas) y acabados que serán atractivas en vestuario, accesorios y en artículo de belleza”, explicó.

En ese sentido, desde que la firma de alta costura Valentino debutó en pasarela su colaboración con Pantone en el 2022, donde el ‘hot pink’ fue el color insignia, y a su vez se empezaron a revelar los primeros detalles e imágenes de la cinta dirigida por Greta Gerwig, en redes como TikTok se vio un incremento en el contenido creado con el hashtag #barbiecore o #bimbocore alrededor de todas las categorías.

Asimismo, despegó por su carácter lúdico, atractivo para un mundo post-COVID-19, que juega con otras tendencias como los colores dopamina, que ayudaron a facilitar su aceptación.

Pero, ¿qué es el Barbiecore y en qué consiste la tendencia?

Barbiecore, o Bimbocore, es el nombre puntual de esta estética que llega para expandir el mundo Y2K versión 2.0 en el que habitamos. Surgió en el 2019 como una comunidad de nicho en TikTok.

Esto, con la intención de traer de vuelta y resignificar un estereotipo que por mucho tiempo sufrió de la misoginia y la burla machista por demostrar ese atributo que se le ha pedido manifestar a la mujer desde siempre: la feminidad.

De esta manera, tuvieron que pasar 20 años para replantearse esas dinámicas sociales, que ya no tienen cabida en esquema social actual; nadie olvida la forma en que los tabloides dañaron las reputaciones de las celebridades que adoptaban esta estética, usando el término “Bimbo” como sinónimo de “rubia tonta”, y tildándolas de ser “huecas” por ser muy femeninas en la acepción más clásica y a su vez sensual y expresiva de la palabra.

Ahora, con la reivindicación cultural hacia celebridades de la primera década de los 2000, como Paris Hilton, Britney Spears, o Lindsay Lohan, que fueron emblemas y vitrinas andantes de la esencia ‘Bimbo’ (y qué película mejor para mostrar ese cambio de mentalidad 22 años atrás como ‘Legalmente Rubia’) se abraza la hiperfeminidad a través del uso de prendas o tendencias de dicha época.

Esto se puede ver, por ejemplo, en el uso del logo de Playboy en los estampados. También se lleva en accesorios, zapatos y prendas el color rosa “Hot Pink” en esta forma tan expresiva de la feminidad, como si de encarnar a Elle Woods o Sharpay Evans se tratara.

Sharpay Evans - "La Fabulosa Aventura de Sharpay"

La cultura pop y lo mainstream han sido el obvio propulsor más grande del Barbiecore

Sí, puede que la estética tomara vuelo gracias a los intereses particulares de expresión que demuestra la generación Z, pero también hay que recordar que es el propio marketing lo que empujó a este juguete a convertirse en un símbolo por excelencia en la cultura pop.

Esto se ha demostrado desde la expansión de la figura de Barbie a otras ramas como las (a veces descabelladas) películas animadas cuyas escenas se convirtieron en clásicos memes, mantienen la marca Barbie relevante, y a través de nuevas representaciones corporales la muñeca haya llegó a una nueva generación, son algunas de las muestras más significativas de cómo la nostalgia es solamente el punto de partida.

Contando, claro, con toda la reinterpretación que le da la cultura pop a través de las artistas que conforman el espectro de la conversación social.

“Meghan Trainor hace esfuerzos gigantescos para lucir como Barbie, estéticamente hablando, o Taylor Swift, quien por su apariencia aria no es tan fácil de apelar, pero que hace que los niños de los 2000 que amaron a figuras como Britney, ahora acampen fuera de un estadio por meses para ver a la Barbie de su generación: Taylor Swift”, comentó Gustavo Prado director de la agencia de tendencias TrendoMx a Nueva Mujer, y resaltando como esa batuta ya pasó a nuevas figuras como Dua Lipa.

Otro claro ejemplo es Nicki Minaj, pues a lo largo de su trayectoria se ha autorreferenciado a sí misma como la propia “Barbie” del rap en incontables ocasiones y versos; Mattel jamás le cobró un centavo por usar la marca a su beneficio, y por el contrario: sí la homenajeó con dos muñecas licenciadas.

De igual forma, Minaj fue una ayuda a la marca para llegar a sectores donde no se imaginaron llegar, como la comunidad - aún muy machista- del hip hop y el rap.

Muñecas Barbie de Nicki Minaj creadas por Mattel

Y la moda ni se diga, pues es por excelencia la principal vitrina para seguir expandiendo los ideales estéticos que Barbie ha adquirido y con los que continúa evolucionando, incluso en colaboraciones con sus diseñadores más célebres.

Esto se pudo ver con Óscar de la Renta, quien fue uno de los pioneros en diseñar una pieza exclusiva para Barbie en 1985, y desde allí, la figura empezó a ser vestida por grandes firmas de la alta costura: la Barbie Dior en 1997 la Barbie Karl Lagerfeld, en el 2014, o la Barbie de Jeremy Scott para Moschino en 2015, entre muchas otras muñecas que son la delicia de cualquier coleccionista.

Y en la película eso se traduce con los atuendos que Margot Robbie ha hecho virales, gracias al impecable trabajo del estilista Andrew Mukamal para su gira mundial de prensa, al vestirla con un look representativo de la muñeca a lo largo de las décadas en cada uno de los eventos. La cereza del pastel fue su atuendo “Barbie: Solo In The Spotlight” que fue usado para la premiere mundial en Los Ángeles, el pasado 9 de julio.

Por eso, tanto Barbie como el Barbiecore llegaron para quedarse, al menos por lo que resta del año, pero afortunadamente abrazando las diversidades y con una estética que ya no abraza lo femenino, lo blanco y lo rubio y delgado únicamente; abraza raza, género, sexo, y hasta discapacidades, y siempre recordando que a través de la poderosa imagen de ese juguete siempre se puede ser quien se quiera ser.

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