5 inteligentes colecciones del Mes de la Moda

Ya terminaron las grandes semanas de la moda y más allá del fasto y la celebridad, muchas colecciones tienen un punto de inflexión y reflexión sobre lo que puede ser la industria y el cuerpo.

Sí, estuvieron todas las grandes modelos de Instagram, cantantes, JLo con su Versace, Naomi con su traje Saint Laurent. Pero en medio de todo el bullicio de las semanas de la moda, hubo algunas colecciones que recogieron esas banderas políticas cimentadas en 2017 para ejercer rupturas estéticas en cuanto a elaboración de colecciones, creación e historias, y que van más allá del diseñador/influencer estrella.

Por esta razón elegimos las que plantearon un punto innovador y distinto en medio del furor digital y llevaron a la ropa como punto de reflexión.

Gucci

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Uniforms, utilitarian clothes, normative dress, including straitjackets, were included in the #GucciSS20 fashion show as the most extreme version of a uniform dictated by society and those who control it. These clothes were a statement for the fashion show and will not be sold. @alessandro_michele designed these blank-styled clothes to represent how through fashion, power is exercised over life, to eliminate self-expression. This power prescribes social norms, classifying and curbing identity. The Creative Director’s antidote is seen in the Gucci Spring Summer 2020 lineup of 89 looks, he has designed a collection that conveys fashion as a way to allow people to walk through fields of possibilities, cultivate beauty, make diversity sacrosanct and celebrate the self in expression and identity. #AlessandroMichele

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Si bien desde 2015 Alessandro Michele le había dado un vuelco a la marca llevándola por el “feísmo”, el exceso, los setenta y la multirreferencialidad, acá conserva un poco de eso para dar un giro totalmente diferente. Pensando en los cuerpos normados y en las disciplinas y opresiones sobre los mismos que planteaba el filósofo francés Michel Foucault, el italiano reflexiona sobre cómo es que la sociedad uniforma a la gente con vestidos normativos, ropa utilitaria incluida (también, irónicamente, muy en tendencia). Lo que presentó, uniformes blancos, no se van a vender, solo fueron parte de la performatividad, ya que al revisar el Instagram se sigue depurando la misma estética que ha liderado la marca y la ha hecho tan exitosa y que va precisamente a su punto: la moda es una forma de autoexpresarse y liberarse y Gucci precisamente cumple con todas esas declaraciones y a lo grande.

Dries Van Noten + Lacroix 

Los polos opuestos se atraen. El barroquismo del francés, con el minimalismo del belga, dos diseñadores que se ganaron a pulso su lugar en la historia de la moda, se combinaron para crear piezas maximalistas, pero funcionales, donde el minimalismo se transforma en color y en juegos de texturas, sobre todo las que hicieron de Lacroix un grande (todavía), pero reinventadas. Todo con mucha teatralidad, drapeados y brocados que son un absoluto deleite visual.

Rick Owens 

El diseñador se inspiró en México, pero no en ese literal del mundo de “Coco” y “Frida”, sino en los colores cálidos de Luis Barragán, la arquitectura azteca, y las fotografías de Josef y Anni Albers. Crea piezas statement, geométricas, rupturistas y abstractas, siempre con materiales arriesgados, para crear formas divergentes y estéticas en estilismo, que son las más arriesgadas, hasta ahora, de todas las fashion weeks (y que recuerdan un poco a lo que hace Matieres Fecales).

Anrealage 

La frase “ya no hay nada más para inventar en moda” no es nada cierta cuando la marca presenta una colección donde el fitting y la silueta preppy (con todas sus piezas, desde chalecos de lana, pasando por camisas, hasta vestiditos) está deconstruida desde la perspectiva en la que se le mire. De esta manera y tal y como se ve una prenda puesta sobre el maniquí, hay vestidos con los cuellos desde más arriba (Postura cenital), lateral y frontal. Kunihiko Morinaga es el creador de esta vanguardista firma, que ya había innovado al cambiar el color y apariencia de sus textiles con los rayos UV. 

Marine Serre

Acá no hay verano literal, sino un cambio climático que hace que las personas no piensen en telas fluidas, colores y todas esas literalidades, sino en cómo protegerse de los elementos sin control. Apocalipsis. Marea Negra (así se llamó esta colección). Este fue el concepto de futuro distópico que se les presentó a los espectadores, que presenciaron cómo Serre presentó uniformes de muaré, impermeables, neopreno, enterizos. A su vez, estas piezas en negro, rojo y naranja se elaboraron de forma sostenible, al ser recicladas (la diseñadora afirmó que esto es el 50% de la colección), sesgadas, drapeadas y deconstruidas. También usó materiales poco convencionales como PVC, impermeables y mezclillas para mostrar este verano del futuro.

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