La reconocida fotógrafa Javiera Eyzaguirre cuenta detalles de su dieta cetogénica

La fotógrafa revela los secretos de su alimentación ultra saludable. @javieyzaguirre

¿Cómo aprendiste a aceptar tu cuerpo?

Es algo que me tomó años. Tuve una adolescencia muy reactiva en relación a mi cuerpo y su estructura: era bajita y muy precozmente desarrollada. Creo que la aceptación llegó en la adultez, junto con mi madurez y el amor que desarrollé hacia mí.

¿Qué desayunas normalmente?

Generalmente, no desayuno. Sigo una dieta cetogénica y, la mayor parte del tiempo, mi primera comida es el almuerzo.

¿Alimento imprescindible en tu dieta?

¡La palta!

Actividad deportiva favorita

Amo profundamente los deportes. Si tuviera más tiempo haría de todo, pero ahora hago entrenamiento funcional, HIIT, cardio y un poco de box.

Trucos para disimular el cansancio o una mala noche:

Gotitas para los ojos para disimular el rojo y corrector de ojeras.

¿Cómo es tu rutina de maquillaje?

Con el tiempo me he vuelto adicta al maquillaje, le he ido agarrando gusto y quiero saber más y más siempre. Uso una base muy liviana, crema hidratante y luego me aplico un poco de polvo para no brillar demasiado, aunque me gusta una piel brillante. Para terminar, me hago un liner en el ojo. ¡No puedo vivir sin él! Y, dependiendo del día, me maquillo un poco los labios según mi estado de ánimo.

¿Cómo cuidas tu piel?

Bajo ninguna circunstancia uso jabón para la cara, sólo aguas micelares orgánicas. Día y noche, utilizo el mismo sérum de la marca Atache. Además, voy dos veces al mes a un centro de cuidado de la piel (Leben & Körper), donde me hago plasma rico en plaquetas y otras cosas para mantener mi piel firme.

¿Cómo mantienes tu pelo sano?

Mi pelo no está sano porque me lo mantengo platinado, pero sí es bello y estiloso (ríe). Igual, para mantenerlo así, voy dos veces al mes a la peluquería donde me hacen masajes para que se vea lindo.

¿Tienes algún consejo de belleza natural que apliques en tu vida?

Sí, obvio: comer sano, no tomo una gota de alcohol ni fumo cigarro. Hacer deporte, alimentarme bien y ser consciente. Hay que pensar que cada cosa que le metemos al cuerpo importa y, si tienes conciencia de eso, tu manera de ver la comida cambia. Además me suplemento muy bien y duermo.

¿Secreto de belleza

heredado?

¡Ninguno! (ríe). Todo ha surgido de mí y de mi gusto por la vida sana y la alimentación. Ahora soy yo la que aconsejo a mi mamá.

¿Algún mal hábito de tu rutina que hayas erradicado?

Sí, fumar y tomar. Todavía no logro manejar el estrés. Es fundamental mantenerlo a raya para que no cause estragos en nuestro sistema hormonal, pero estoy trabajando en eso.