La clara de huevo es el nuevo bótox y te decimos cómo aplicarla

Según los expertos en tratamientos de belleza, este método es súper sencillo y te traerá asombrosos resultados en poco tiempo.

Una de las maneras más efectivas para contrarrestar los signos de la edad y los cambios hormonales en la piel es con el uso de la “clara de huevo”. Según los expertos en tratamientos de belleza, este método es súper sencillo y te traerá asombrosos resultados en poco tiempo.

Te mostramos cómo hacer mascarillas con clara de huevo para lucir un rostro fortalecido y tonificado.

Estos tips lo pueden aplicar mujeres y también hombres:

Reafirmante natural del rostro

No más arrugas. La edad trae consigo el envejecimiento de la piel y la cara es una de las zonas más afectadas. Solo necesitas mezclar una clara de huevo, con una cucharada de harina de trigo y una cucharadita de miel. Aplica la mezcla en tu cutis y enjuaga el rostro luego de 10 minutos.

Adiós a las impurezas del cutis graso

La clara de huevo, como mascarilla facial, también combate de manera natural el molesto acné y los puntos negros.

Bate con un tenedor la clara y con una brocha aplica la mezcla en las zonas donde más se acumula la grasa, como la frente y la nariz. Luego, coloca dos hojas de papel higiénico en el rostro y repite el procedimiento una vez más. Deja que el tratamiento haga efecto por 30 minutos, remueve la mascarilla cuando esté completamente seca y enjuaga con agua tibia.

Hidrante facial

La radiación solar es muchas veces la causante de la resequedad y aparición de manchas en el rostro. Otra mascarilla natural para combatir estos efectos es la combinación de una clara de huevo con una cucharada de miel y unas gotitas de aceite de oliva.

Debes aplicar esta mezcla en tu cutis y cuello, déjala reposar por diez minutos con unos pañitos ligeramente empapados en agua tibia. Finalmente, lávate el rostro y notarás tu piel más suave e hidratada.

No más párpados cansados y bolsas en los ojos

La clara de huevo es un gran reafirmante natural para estas zonas. El estrés y las pocas horas de sueño pueden pasarle factura a tu rostro, sobre todo a tu mirada que es un vínculo de comunicación importante.

Primero, lava tu cara con abundante agua. Bate la clara hasta que se encuentre en “punto nieve”. Luego moja con un hisopo o algodón la mezcla y aplícala suavemente sobre tus párpados y ojeras. Déjala actuar durante diez minutos y enjuaga tu rostro.

 

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