4 consejos para dejar de pelear con tu pareja y llegar a soluciones

Las discusiones en pareja son necesarias pero siempre deben buscar una solución

No importa lo enamorados que estén, naturalmente van a pelear de vez en cuando. De hecho, hacerlo no tiene que ser destructivo, siempre y cuando sepan cómo abordar sus problemas.

Discutir parece ser una parte normal de las relaciones adultas. El problema aquí es que no puede ni debe convertirse en una constante que los lleve a la infelicidad e insatisfacción.  Si tienes problemas en tu relación es momento de hacer un profundo trabajo interno para comprender qué es lo que está ocurriendo y así evitar los malos tragos.

La implicación emocional, las expectativas de planes de futuro y el hecho de tener que repartirse tareas son potenciales fuentes de conflicto pero estos cuatro puntos te ayudarán a entender cómo llegar a acuerdos.

Controla tus expectativas

Las altas expectativa0s no son lo más saludable en las relaciones. Esto no quiere decir que no tengas tus estándares pero sí que procures no basar tu relación en ideales. Contral tus expectativas tampoco quiere decir que no discutas ni exijas sino que comprendas que no todo puede ser perfecto ni salir como tú quieres o esperas. Encuentra un balance entre lo que esperas y lo que es y si no te gusta, dilo. Si no ves que consigues la satisfacción en tu relación, lo mejor es salir de ella. No te predispongas a frustrarte y a enojarte por cualquier detalle e imperfección en tu pareja.

No te guardes nada importante

Ocultar lo que sientes o piensas no es la forma de evitar discusiones, al contrario, es un detonante de ello. Lo mismo ocurre si ocultas información importante a tu pareja ya que se convierte en una cadena de mentiras creadas para evitar malestar o enojos. A nadie le gustan las sorpresas desagradables así que mejor di las cosas como son.

Ten actitudes constructivas

Deja de señalar al otro cuando hace algo malo. Recalcar los errores de los demás en vez de buscar alentar a que hagan bien es una forma de provocar peleas. No significa que aceptes los errores o malos comportamientos sino que hagas hincapié en algo que ayude a construir la relación en vez de estancarla o deteriorarla. Señalar con afán de humillar al otro sólo sirve para que este se ponga a la defensiva y reafirme que no hizo mal. No se dediquen a criticarse, mejor constrúyanse el uno al otro.

No mezcles rencores

Si te vas a quejar de algo, que sea de eso que pasó en el momento y no hace 3 años. Una discusión no debe ser una excusa para sacar temas pasados que sólo alimentarán el enojo y la frustración. Tus rencores o reproches no deben ser "armas" para atacar a la otra persona.

 

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