Educar a tus hijos a base de castigos podría afectar su desarrollo

Hay otras formas de educar a tus hijos para que se porten bien

Cómo educar a un niño que se porta mal o uno que desobedece las reglas a menudo, resulta desalentador para la mayoría de los padres. Y aunque hay castigos que han existido durante generaciones como "quedarse contra el rincón" o "dar nalgadas"  hoy en día los expertos aseguran que nada de eso es bueno para el desarrollo de los niños.

La forma en que los padres tratan a sus hijos a una edad temprana afecta significativamente su comportamiento.. Por ello, Es muy importante que los padres se abstengan del castigo físico, como las nalgadas, ya que puede tener impactos duraderos.

Según los investigadores de la Universidad de Michigan, los niños que son más golpeados tienen mayores probabilidades de convertirse en adultos deprimidos, de intentar suicidarse y de abusar del consumo de alcohol y otras drogas. Los efectos a largo plazo de la disciplina severa, como el aumento de los comportamientos agresivos y delincuentes.

Mientras tanto, investigadores canadienses de la Journal Pediatrics afirman que los castigos severos pueden provocar que los niños presenten trastornos del estado de ánimo y ansiedad o abuso de sustancias. Analizaron datos de miles de adultos estadounidenses en uno de los primeros estudios que analizaron los efectos a largo plazo del castigo físico en los niños, incluso si el castigo no fue un maltrato grave o abuso físico.

El estudio definió el "castigo físico severo" como empujar, agarrar, empujar, abofetear o golpear. Se encontró que entre el 2 y el 7 por ciento de los problemas mentales, incluidos la depresión, la bulimia, los trastornos de la personalidad y las discapacidades intelectuales, estaban vinculados a tales castigos en la infancia.

Esto es sustentado por otros estudios. De acuerdo con expertos del área de Servicio de Apoyo de Trauma Psicosocial en el Hospital de Mujeres y Niños de KK (Singapur), mientras la disciplina implique golpear, abofetear o golpear a un niño, puede aumentar la probabilidad de impactar negativamente su salud mental como adulto.

Lo irónico es que usar el castigo físico para enseñarle a un niño a no ser agresivo, reduce su comprensión de las reglas y valores que se enseñan, en lugar de hacer que se comporte mejor y entienda por qué no debe seguir con esas actitudes negativas.

Según los expertos, la primera y más crucial pieza del rompecabezas de la disciplina de hoy es comprender que moldear el comportamiento de los niños va más allá de un castigo ejemplar. La disciplina es algo que haces todo el tiempo, en la forma en que hablas con tus hijos y los ejemplos que estableces todos los días. El objetivo no solo es fomentar el buen comportamiento, sino también promover la independencia, la resistencia, la fortaleza del carácter y los valores sólidos.

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