Si tu niño nació prematuro, debes seguir estas recomendaciones cuando lo lleves a casa

Es importante seguir un protocolo de cuidados especiales.

Un niño prematuro es aquel que nace antes de la semana treinta y siete del embarazo. Al nacer antes del tiempo correspondiente el bebé pesa mucho menos y pueden presentar problemas de salud ya que sus órganos no tuvieron el tiempo suficiente para desarrollarse.

Ante esta situación los niños prematuros necesitan un mayor seguimiento médico y cuidados especiales por parte de sus padres.

Dada esta situación, te presentamos algunas recomendaciones ofrecidas por Ernesto Sáez Pérez, pediatra y neonatólogo.

Cuando el bebé va a casa los padres y sus familiares deben tomar en cuenta estas recomendaciones:

Precauciones extraordinarias

Lavarse las manos antes de tocar al niño.

No permitir que se fume delante del bebé y preservarlo de ambientes contaminados.

Evitar el contacto con juguetes y objetos con los que puedan haber jugado niños enfermos.

Evitar los lugares cerrados con gente (supermercados, transporte público, guarderías).

Evitar que se le acerque nadie con fiebre.

Lavar muy bien los platos con agua caliente y jabón.

Tirar los pañuelos de papel tras su uso.

Otros cuidados de importancia

Temperatura ambiental

Durante las primeras semanas la casa debe mantenerse ligeramente más caliente de los habituales 22 grados. Debido a su poco peso y a que tiene más superficie corporal con relación a su grasa que un bebé nacido a término, puede necesitar más ayuda para mantener el calor.

Vacunaciones y enfermedades

Hay que ser especialmente estrictos con el calendario de vacunaciones. El riesgo de infecciones aumenta en los nacidos antes de las 35 semanas de gestación, ya que hasta entonces el paso de anticuerpos de la madre al feto por la placenta es bastante escaso. Las infecciones más comunes en estos bebés son las respiratorias y las digestivas.

Alimentación del recién nacido

Lo ideal es mantener la lactancia materna, y el máximo tiempo posible. El recién nacido prematuro puede necesitar tomas más frecuentes que un nacido a término, ya que su estómago es muy pequeño.

Visita al pediatra

Debes llevar el bebé al pediatra si:

El bebé come cada vez menos.

Llora en exceso.

Duerme más de lo habitual o está irritable o menos activo.

Si tose a menudo, vomita o regurgita con frecuencia.

Si respira más rápido o con dificultad, con movimientos visibles del tórax.

Si tiene deposiciones frecuentes o líquidas.

Durante los tres primeros meses, y sobre todo hasta el primer mes, los signos de una infección son a veces muy sutiles, por lo que se debe acudir al pediatra o a urgencias cuanto antes si el bebé está más decaído, desganado o presenta peor color.

Hermanitos, familiares y visitas

Por la salud del bebé, debe estar en una habitación separada y, si los hermanos mayores están enfermos (con catarro, diarrea, fiebre, etc.), habrá que limitar el contacto al máximo. Si están sanos, no deben olvidar lavarse las manos antes de tocarle y evitar besarle, ya que pueden estar incubando enfermedades que aún no se han manifestado. Se debe evitar el bullicio a estos niños, más aún que a los nacidos a término. Una jornada ordenada y tranquila es lo mejor para ellos.

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