Los genes podrían ayudar a descifrar la 'muerte súbita' en los bebés

La ciencia ofrece una posible respuesta ante la patología del síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL).

Acostar a dormir a un niño en su cuna y al siguiente día no reacciona. Su pequeño corazón súbitamente dejó de latir en la noche y sin ninguna explicación aparente. La historia se repite con mayor frecuencia en miles de familias en todo el mundo, llenando de amargura y tristeza a los padres que ven partir inesperadamente a su tesoro más preciado.

Hoy la ciencia ofrece una posible respuesta ante la patología que en muchos países desarrollados se denomina el síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL). Un estudio con centenares de infantes que nunca despertaron de su sueño revela que su fallecimiento estaría altamente vinculado con “anomalías genéticas” en los músculos relacionados con la respiración.

La investigación más reciente, publicada en The Lancet reveló que entre los bebés fallecidos por muerte súbita hay una proporción anormalmente alta de variantes en los genes que codifican el desarrollo y funcionamiento de los músculos de la respiración. Hoy, el síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL) es la principal causa de fallecimiento en menores de un año.

A la fecha, todos los esfuerzos de la ciencia médica se centraban en el corazón de los infantes, en la posición del pequeño al momento de dormir y hasta en hasta las condiciones ambientales en los cuartos. Pero, los genes que su intervención en el desarrollo cardíaco es la teoría que cobra más fuerza en el fallecimiento inesperado de los pequeños.

“Nuestro estudio es el primero en relacionar una causa genética del debilitamiento de los músculos respiratorios con el SMSL y sugiere que los genes que controlan su funcionamiento pueden tener un papel importante en este síndrome”, relató recientemente el profesor Michael Hanna, del Centro para Enfermedades Neuromusculares del University College de Londres y coautor de la investigación publicada en The Lancet.

Ramón Brugada, cardiólogo y una autoridad mundial en muerte súbita, agregó también que el estudio supone una luz en la investigación del síndrome. “Se trata de una hipótesis nueva en la que, al menos en algunos casos, las alteraciones en la capacidad de mantener la respiración tendrían relación con la muerte súbita. Es la gran fortaleza del estudio, pone el énfasis no en el corazón sino en los pulmones”, afirmó en una entrevista.

Dentro de poco, preguntas como ¿acosté a dormir a mi bebé y murió súbitamente en la noche? podrían tener una respuesta y lo mejor de todo, prevenir y evitar que centenares de niños fallezcan.

Te recomendamos en video: