De un pequeño local con cinco colaboradores a cuatro cafeterías en Quito en apenas dos años. Así ha sido el crecimiento de Boker Tov, que hoy no solo consolida su expansión con la apertura de su nuevo espacio en Mall El Jardín, sino también con una planta de producción propia que respalda su operación y calidad.

La marca, que en pocos años ha experimentado un crecimiento sostenido, ha logrado posicionarse no solo por su propuesta gastronómica mediterránea, sino también por su impacto en el desarrollo local. Actualmente cuenta con un equipo de aproximadamente 50 colaboradores, convirtiéndose en un ejemplo de generación de empleo e impulso del talento ecuatoriano.
Más que una cafetería todo el día, Boker Tov cuyo significado es “buen día” es un concepto que conecta cultura, sabor y comunidad. Su propuesta combina ingredientes frescos de alta calidad, especias traídas desde Israel y una visión clara: ofrecer comida premium, cercana y accesible para todos.

A través de su oferta culinaria, Boker Tov trae a Ecuador un pedazo de la vibrante cultura mediterránea: sabores intensos, colores vivos y una cocina llena de historia, que se convierte en un puente cultural entre distintas tradiciones.
En el corazón de esta historia se encuentran sus fundadoras: Dina Dubnitsky, Anna Khayretdinova y Michelle Katz. Tres mujeres emprendedoras que, lejos de su tierra natal y de sus familias, eligieron Ecuador para construir su propio sueño. Su determinación, visión y cercanía con el público, impulsada por una fuerte presencia en redes sociales, han sido clave para dar vida a una marca auténtica y profundamente conectada con su comunidad.
La nueva apertura en Mall El Jardín representa un paso más en esta trayectoria, manteniendo la esencia acogedora y familiar que define a Boker Tov, y proyectando su visión de seguir expandiéndose en la ciudad.
