Una joven de 21 años fue detenida en Brasil luego de confesar que apuñaló a su pareja y difundió un video en redes sociales en el que aparece con el rostro y la ropa cubiertos de sangre, sosteniendo el arma utilizada.
El hecho ocurrió en la localidad de Benedito Bentes, en el estado de Alagoas, y es investigado por las autoridades como un posible caso de violencia doméstica.
Ataque durante la madrugada
Según reportes policiales, el incidente se registró alrededor de las 04:00, cuando la Policía Militar recibió una alerta por un episodio de violencia.
Al llegar al lugar, los agentes encontraron a un hombre de 22 años con heridas graves provocadas con arma blanca en el abdomen, la espalda y el rostro.
La víctima fue trasladada a un hospital, donde permanece internada en estado delicado.

Confesión y video en redes sociales
En el sitio también fue localizada la mujer, identificada como Bia Correia, quien admitió haber cometido el ataque.
Posteriormente, la joven difundió un video en redes sociales en el que aparece ensangrentada, sosteniendo un cuchillo.
En la grabación, aseguró que actuó tras haber sido víctima de agresiones por parte de su pareja.
“No voy a permitir que me vuelva a pegar”, expresó.
Más tarde, compartió otro mensaje en el que aparece llorando y afirmando que no estaba plenamente consciente de lo ocurrido al momento del ataque.
Posible caso de violencia de género
De acuerdo con su versión, el conflicto se inició en la vía pública y continuó en el domicilio. La joven señaló que ya había sufrido episodios de violencia anteriormente y que utilizó el arma como una forma de defenderse.
También indicó que, tras el incidente, fue ella quien solicitó ayuda a los servicios de emergencia, lo que permitió la atención médica del herido.
Investigación en curso
El caso es investigado por la Policía Civil de Alagoas, que analiza pruebas, testimonios y antecedentes de la relación entre ambos.
El hombre permanece hospitalizado con lesiones de consideración, mientras que la mujer fue presentada ante las autoridades, aunque se mantiene en libertad mientras avanzan las diligencias.
Las autoridades buscan determinar si el hecho ocurrió en un contexto de legítima defensa o si existen elementos para configurar otro delito.
