Cada 8 de marzo, las redes sociales se inundan de flores, chocolates y mensajes de “Feliz día”. Sin embargo, en los últimos años, un debate necesario ha cobrado fuerza: ¿es apropiado celebrar con regalos una fecha que nació de la tragedia y la lucha por derechos fundamentales? Para entender si debemos entregar un obsequio este domingo, primero es imperativo recordar el origen de esta conmemoración.
El origen: Un grito de justicia, no una fiesta
El Día Internacional de la Mujer no nació de una intención romántica o comercial. Su origen está profundamente arraigado en el movimiento obrero del siglo XIX y principios del XX. Uno de los hitos más dolorosos y recordados ocurrió en 1911, cuando un incendio en la fábrica Triangle Shirtwaist de Nueva York terminó con la vida de 123 mujeres trabajadoras, la mayoría inmigrantes jóvenes, que no pudieron escapar porque las puertas estaban cerradas con llave para evitar “robos” y paros.
Este suceso, sumado a las constantes huelgas de mujeres que exigían el derecho al voto, mejores salarios y el fin del trabajo infantil, consolidó el 8 de marzo como una jornada de reflexión y protesta. Por ello, la ONU formalizó la fecha en 1975 no como un festejo, sino como el Día Internacional por los Derechos de la Mujer y la Paz Internacional.
¿Regalar o no regalar? El dilema de la intención
La pregunta surge cada año en oficinas, hogares y grupos de amigos: ¿Está mal regalar algo? La respuesta no es un “no” rotundo, sino un llamado a la coherencia.
Regalar flores o dulces puede ser un gesto de afecto, pero si ese detalle no va acompañado de un reconocimiento real a la labor de la mujer, o si se utiliza para “romantizar” las desigualdades que aún persisten, el gesto pierde su valor. Muchos colectivos feministas sugieren que, más que un objeto material, lo que se necesita en esta fecha es:
- Reconocimiento profesional: En lugar de una rosa en la oficina, abogar por la reducción de la brecha salarial.
- Corresponsabilidad: En el hogar, más que un desayuno en la cama, se valora el compromiso real con las tareas de cuidado y del hogar durante todo el año.
- Respeto y educación: Fomentar espacios seguros donde la voz de la mujer sea escuchada sin interrupciones ni prejuicios.
El valor de la conmemoración en 2026
Este 8 de marzo de 2026, la conmemoración cobra una relevancia especial en Colombia, coincidiendo con la jornada electoral. Es una oportunidad de oro para que las mujeres ejerzan su derecho al voto, ese mismo derecho por el que las sufragistas lucharon hace más de un siglo.
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Para quienes se decidan a regalar algo, lo recomendado es que sea un símbolo de apoyo a los sueños, autonomía y a la lucha diaria de las mujeres. Un libro de una autora destacada, el apoyo a un emprendimiento liderado por mujeres o simplemente un espacio de diálogo honesto sobre sus necesidades pueden ser “regalos” mucho más significativos que cualquier artículo de estantería.
En conclusión, el 8 de marzo es un día para conmemorar, que significa “recordar juntos”. Recordar a las que ya no están, apoyar a las que están luchando y asegurar un camino más justo para las que vendrán.
