El reto de salvación de MasterChef Celebrity Ecuador no solo puso a prueba la técnica culinaria de los participantes, sino que abrió un espacio inesperado para la memoria, la emoción y la sanación. En una noche marcada por la presión del tiempo, el ingrediente obligatorio —el pavo— y la exigente mirada de los jueces, la cocina se transformó en un escenario donde las historias personales también tuvieron un lugar protagónico.
Desde el inicio, el ambiente se sentía distinto. Entre bromas, nervios y desfiles improvisados, los cocineros sabían que este desafío podía definir su permanencia en la competencia. El pavo, tradicionalmente asociado a celebraciones navideñas, fue resignificado como una proteína versátil, cotidiana y capaz de sostener platos llenos de identidad.
Karime Borja: cocinar desde la memoria
Uno de los momentos más conmovedores de la noche lo protagonizó Karime Borja. Mientras avanzaba en su preparación, la participante compartió un testimonio profundamente íntimo: la pérdida de su hijo. Lejos de detenerla, ese recuerdo se convirtió en la fuerza emocional que guió su plato.
Karime explicó que decidió inspirarse en sabores que había preparado alguna vez para él, buscando reencontrarse con la calma, el amor y la conexión que solo la cocina puede ofrecer. Ese gesto transformó su receta en algo más que un plato bien ejecutado: fue un acto de homenaje, resiliencia y amor.
La emoción se trasladó al jurado. Los jueces escucharon en silencio, visiblemente conmovidos, entendiendo que la propuesta de Karime no solo debía evaluarse desde la técnica, sino desde la honestidad y la intención con la que fue concebida.
El pavo como protagonista
El reto exigía que el pavo brillara en sabor, cocción y creatividad. Los participantes contaron con distintos cortes —pechuga, muslos, alas y piernas— y 45 minutos para construir un plato completo. Previamente, una masterclass impartida por el chef Ricardo Robalino amplió las posibilidades del ingrediente, mostrando técnicas como enrollados, rellenos, salsas y aprovechamiento integral del ave.
Karime apostó por una preparación reconfortante, equilibrada y emocionalmente significativa, mientras que Fer Guevara presentó un plato técnicamente sólido, con una ejecución precisa, buena sazón y una lectura clara del tiempo y los ingredientes disponibles.
La decisión del jurado
Al momento de la degustación, los jueces valoraron no solo el resultado final, sino el proceso detrás de cada plato. En el caso de Karime, destacaron la correcta cocción del pavo, el balance de sabores y, sobre todo, la coherencia entre su historia y su propuesta culinaria. Su plato transmitía verdad.
Fer Guevara, por su parte, convenció al jurado gracias a una preparación bien estructurada, con un uso inteligente del pavo, una guarnición armónica y una presentación limpia que demostraba crecimiento dentro de la competencia.
Ambas lograron subir al balcón y salvarse de la eliminación, en una decisión que combinó técnica, sensibilidad y evolución.
Cuando la cocina también sana
El reto de salvación dejó claro que MasterChef Celebrity Ecuador va más allá de una competencia gastronómica. En esta ocasión, la cocina fue refugio, lenguaje y memoria. Karime Borja recordó que cocinar también puede ser una forma de honrar lo que amamos, mientras Fer Guevara reafirmó que la constancia y el aprendizaje dan frutos.
Una noche donde el pavo fue el ingrediente principal, pero la emoción fue el verdadero plato fuerte.
