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Gladys West: La inspiradora historia de la matemática que trazó el camino del mundo e hizo posible el GPS

Gladys West pasó de una granja en Virginia a ser una pieza clave en el desarrollo del GPS mundial, inspirando a generaciones con su historia de perseverancia y ciencia.

Gladys West
Gladys West Foto: X / @AfricanArchives

En un condado rural de Virginia, Gladys Mae Brown nació en 1930. Rodeada de millones de hectáreas de campo y una realidad donde pocas opciones se vislumbraban para una niña negra en tiempos de segregación, ella encontró en los números su gran pasión.

Mientras sus amigos ayudaban en los campos de tabaco y algodón, Gladys caminaba largas distancias hacia su escuela. Allí, los libros abrían puertas a mundos más amplios que la vida rural.

Con esfuerzo, se destacó en matemáticas y terminó como la estudiante con mejor promedio académico de su promoción, lo que le valió una beca completa para estudiar en la Universidad Estatal de Virginia.

Gladys West
Gladys West Foto: X / @SebastianAvenue

Allí no sólo aprendió álgebra y ciencia, sino que también se enamoró definitivamente de las aplicaciones de las matemáticas en el mundo real. Tras graduarse, trabajó como profesora por un tiempo antes de buscar nuevas oportunidades que la llevarían, finalmente, al lugar donde marcaría historia.


Una Matemática en el corazón de la tecnología

Más adelante, Gladys West fue contratada como matemática en el Naval Proving Ground en Virginia, Estados Unidos, un centro de investigación que se convertiría en epicentro del cálculo científico para la Marina de los Estados Unidos.

Su trabajo inicial consistía en programar ordenadores gigantes para resolver ecuaciones complejas, mucho antes de que la mayoría de nosotros entendiéramos qué era un “programa”.

Allí también conoció a Ira West, otro matemático con quien se casaría y formaría una familia. Con el paso del tiempo, su talento la llevó a dirigir proyectos cruciales, como Seasat, el primer satélite que usó radar para estudiar los océanos desde el espacio, y Geosat, que recolectó datos que permitieron modelar con precisión la forma real de la Tierra.

Satélites
Satélites Foto: IA

El GPS: De cálculos a navegación mundial

Lo que parecía un desafío técnico intrigante, modelar la forma de la Tierra, se transformó en el alma del GPS (Global Positioning System). Su trabajo matemático permitía que los satélites calcularan altitudes, posiciones y trayectorias con una precisión extraordinaria, algo que hoy se utiliza en teléfonos, aviones, autos, y en cualquier dispositivo que muestre un mapa.

Aunque la mayoría de las personas se sorprenden al saber que un mundo entero puede ubicarse gracias a una mujer que creció en una granja, así es, desde datos satelitales hasta nuestras rutas diarias, la ciencia de Gladys West está presente.

Gladys West
Gladys West Foto: X / @SebastianAvenue

Reconocimiento y legado inspirador

Durante décadas su legado fue ignorado. Sólo hasta años recientes la ciencia comenzó a reconocer su valor real. Por ejemplo, en 2018, fue incluida en el Hall of Fame de los Pioneros del Espacio y Misiles de la Fuerza Aérea de EE.UU., y su aporte al GPS fue oficialmente aplaudido. Además, recibió premios internacionales por su contribución al modelado geodésico que sostiene el GPS moderno.

Gladys se jubiló en 1998 después de más de 40 años de carrera y decidió viajar con su esposo. Después empezó a estudiar un doctorado, pero tuvo que parar debido a un derrame cerebral. Finalmente, esta inspiradora mujer falleció a los 95 años el 17 de enero de 2026, dejando un legado que es imposible de olvidar.

Un sueño que navega el mundo

La historia de Gladys West no es solo una biografía científica, es un recordatorio de que el talento, combinado con el esfuerzo, puede transformar absolutamente todo.

Desde una niña que soñaba con algo más allá de los campos hasta una mujer cuya suma de ecuaciones permite que hoy sepamos exactamente dónde estamos en el planeta, esa es la magia de las matemáticas.

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