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Lifestyle 04/05/2021

Las Patronas de Veracruz, ángeles en el camino de quienes quieren cumplir ‘El sueño americano’

Una comunidad de mujeres que ayudan y apoyan a miles de migrantes que pasan por el tren llamado ‘La bestia’, con mucho amor y generosidad.

Las Patronas de Veracruz son un grupo de 14 mujeres mexicanas que se han hecho famosas por socorrer a los que viajan en ‘La Bestia’, el tren de mercancías que cruza todo México, desde Honduras hacia Estados Unidos.

Las Patronas

¿Quiénes son y cómo nacen las Patronas?

Son un grupo de mujeres que iniciaron una labor social en la que su amor y generosidad, les ha dado las herramientas para poder asistir y acompañar con alimentos y en muchos casos asistencia médica a miles de migrantes que salen de sus países por un mejor porvenir para sus familias.

Cuando inician

Esta aventura nace en 1995, cuando Leonila Vásquez ,una de las fundadoras de ‘Las Patronas’, envío a dos de sus hijas por leche y pan y de repente sus hijas tardaron en volver a casa, cuando volvieron le contaron a su mamá que en el camino encontraron a una familia de inmigrantes con niños pequeños sin nada que comer y así ya llevaban varios días.

Leonila Vásquez

Leonila Vásquez les dijo con determinación a sus hijos y esposo si vamos hacer algo por los inmigrantes lo vamos hacer bien, preparemos unos ‘lunches’, como le dicen en Veracruz a una comida completa.

La primera vez que hicieron, solo prepararon 75 ‘lunches’, y toda la familia de Leonila quedó insatisfecha porque no alcanzó para todos los que ese día subieron al tren llamado ‘La bestia’.

“Ay dios mío, me faltó comida para darle a la demás gente se van sin comer”, contó Leonila.

¿Quién es Norma Romero y por qué su labor hizo eco en el mundo entero?

Es coordinadora del grupo de mujeres, es campesina y siempre se ha dedicado a las labores de su casa, con su generosidad se ha ganando el corazón de muchas personas, siendo amiga y madre.

Norma Romero

“Mi vida cambió totalmente, me considero una mujer de lucha, y lo que yo veo en los migrantes es eso, gente de lucha que esta dispuesta a todo por su familia”, contó Norma.

Alguna anécdota que haya tenido desde esta labor Norma Romero

Norma Romero en una entrevista para DW historias latinas, contó una anécdota.

En forma de una señal; vinieron a pedirme ayuda para un migrante que llegaba gravemente herido, cuando en ese tiempo se decía que ayudar al ilegal era un delito, y para mí lo más importante era salvar su vida y no me importaba si era un delito o no, porque lo habían acuchillado y habían querido abusar de su mujer y venía casi para morir. Esa persona que venía en el tren era negra.

Y cuando yo vi a ese migrante herido, como lo bajaban del tren, que lo podían haber bajado de muchas maneras, pero lo bajaron tomándolo de manos y pies, yo vi ahí a Cristo y me dije, Señor ahí estás tú y yo aquí estoy para servirte.

Después de dos años, me dice un migrante de Guatemala, mira te dejo este Cristo porque yo sé que vas a pedir por mí y por los demás migrantes fue entonces que descubrí que era negro, el Cristo de Esquipulas, y ahí entendí que él me había puesto ahí para servir y para ser la voz de los migrantes y aquí ando. 

Esa persona que venía en el tren era negra. Y cuando yo vi a ese migrante herido, como lo bajaban del tren, que lo podían haber bajado de muchas maneras, pero lo bajaron tomándolo de manos y pies, yo vi ahí a Cristo y me dije, Señor ahí estás tú y yo aquí estoy para servirte.

Y, después de dos años, me dice un migrante de Guatemala, mira te dejo este Cristo porque yo sé que vas a pedir por mí y por los demás migrantes fue entonces que descubrí que era negro, el Cristo de Esquipulas, y ahí entendí que él me había puesto ahí para servir y para ser la voz de los migrantes y aquí ando. 

 ¿Aún siguen siendo las mismas 14 de hace 26 años?

Muchas veces han hecho invitaciones por medio de redes sociales para que más mujeres se unan a esta noble labor.

Sin embargo, muchas personas piensan que ‘Las Patronas’, ganan un sueldo o que los migrantes envían dólares en reconocimiento a la ayuda que alguna vez recibieron de estas mujeres, pero no es así, ellas trabajan y el único reconocimiento que reciben es de Dios como lo manifiestan todas.

“Cuando ven que no hay un sueldo o reconocimientos económicos, no dudan en irse”, comentó Norma.

No hay duda que esta labor no tiene precio, ni reconocimientos, la nobleza de este grupo de mujeres ha transcendido fronteras alrededor del mundo.

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