5 trucos para un gratinado perfecto en tus alimentos al horno

Los alimentos gratinados son una delicia y aquí te enseñaremos a realizar el dorado de manera uniforme.

Quién no se ha saboreado una pasta gratinada o pasteles de vegetales, en los que la concha externa de la crema o queso bronceado, guarda la humedad de los alimentos debajo.

Esa forma de presentar los alimentos se logra gracias a un método de cocción que se realiza en el horno, aunque también hay utensilios de cocina específicos como el soplete de cocina.

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Así lo conceptualiza el portal Gastronomía y Cía, que explica que para gratinar se proporciona calor a la parte superior del plato, para crear una corteza dorada y crujiente, lo que a su vez protege la jugosidad y aromas condensados del interior.

Según el Diccionario de Gastronomía, el término gratinar, tiene su origen en la palabra francesa gratter, que significa arañar o rascar, por el hecho de que se ralla el queso o pan para hacer el gratén o por rascar para retirar la costra del gratinado.

Concha externa de un gratinado Concha externa de un buen gratinado - Pixabay

El alimento que solemos utilizar para tostar y lograr el gratinado es el queso, pero también se puede gratinar la salsa bechamel, el pan rallado, la nata, el huevo, la salsa holandesa,  el puré de patata y algunos postres como el arroz con leche.

Consejos para un gratinado de lujo

1. Utiliza queso rallado por encima del plato que quieras gratinar y trata que la capa quede uniforme.

Tal como lo explica la revista Hola, no todos los quesos gratinan o funden igual: por sus características, la mozzarella y el queso emmental son los más aconsejables para gratinar. El queso Gruyère también si se ralla de forma uniforme por toda la superficie y cómo no, el queso cheddar, funde muy bien.

2. Para gratinar con bechamel de cobertura y que quede perfecta lo mejor es añadir un poco de queso rallado para que funda y adquiera un color dorado sin que se queme.

3. Espolvorea queso entre las capas de tu plato o puedes echarle un poco de nata para cocinar o incluso bechamel para que te quede extra cremoso por dentro.

4. Sirve caliente. Te recomendamos que para disfrutar de un excelente gratinado, lo sirvas nada más terminar de cocinar, así disfrutarás mucho más de la textura y la explosión de sabores del plato que hayas preparado.

5. Si vas a recalentar una plato gratinado, colócalo en el horno a temperatura media cubierto de papel de aluminio durante diez o quince minutos para que se vaya calentando el interior sin quemarse la zona gratinada ni perder humedad y, después, ve aumentando la temperatura y gratina entre 4 y 5 minutos.