Repostería: La industria a la que la pandemia aún no le quita el sabor

Isabel Lau, una de los grandes referentes de la pastelería y panadería, habla de cómo su gremio debe crear productos únicos para redefinirse.

La pandemia por la Covid-19 que ha afectado a gran parte de la humanidad en el mundo entero, también ha generado sus consecuencias en diversos sectores económicos, entre ellos los de la pastelería y panadería, tanto a nivel nacional como internacional.

Y es que a raíz de la situación de confinamiento se han presentado cambios en el calendario de algunos eventos y gestos especiales para aportar soluciones en medio de esta grave situación, esas son solo algunas de sus más directas consecuencias.

Para ir más a fondo, los meses de marzo y abril fueron particularmente difíciles para muchos empresarios y microempesarios del sector que incluso llegaron a calificar como un hecho sin precedente alguno. El impacto de la Covid-19 en la economía se sentirá durante mucho tiempo. A medida que todos van lidiando con la forma de reaccionar ante la pandemia, ahora puede ser el mejor momento para ver cómo se reconstruyeron durante esta situación.

Isabel Lau, reconocida pastelera profesional internacional con más de siete años de experiencia en deleitar a clientes y grandes marcas con sus diseños hechos a mano ha sido una de las que ha tenido que afrontar la pandemia. Ella quien ha trabajado para Hermes, Activision (la empresa matriz de Candy Crush) y otros, ahora vive en Venezuela, donde brinda su asistencia virtual a pasteleros en los Estados Unidos.

En entrevista con PUBLIMETRO nos contó sobre las cosas a las que se ha enfrentado tras la pandemia.

El confinamiento por el coronavirus ha hecho que muchas personas despierten el gusto o el amor por la cocina y la repostería, ¿cómo percibe esta situación y cómo cree que los candy makers, chefs y pasteleros han respondido a esto?


El confinamiento ha logrado cambios significativos en el estilo de vida y en la manera de hacer las cosas, en ese sentido una de las cosas que ha ocurrido es que se ha despertado el interés en realizar actividades en casa, ya sea para pasar el día haciendo algo productivo o sencillamente para entretenerse y hacer cosas diferentes evitando así el aburrimiento, entre dichas actividades se encuentra la relacionada a la cocina, tanto en comidas como en postres, la gente ha despertado la creatividad elaborando ricos platos de recetas que consiguen en recetarios de casa o en lo que está en tendencia en las redes sociales, es ahí donde entramos los candy makers, chefs, pastry chefs o cualquier influencer que establezca una tendencia atractiva para sus seguidores.

Actualmente, existen muchos profesionales en el ramo que a través de las redes sociales estamos mostrando lo que hacemos, a partir de allí la gente está respondiendo con sus creaciones a la crisis actual.

¿Cuál es su opinión sobre enseñar cocina por medio de redes sociales?

Es la tendencia y hay que adaptarse a los cambios, para el público es la manera más fácil y económica de acceder, a la información.

¿Cómo definiría que la industria de la repostería se ha adaptado a la pandemia?

Creo que la industria sigue siendo la misma, clásica y estandarizada, lo que se ha diferenciado de esto es el trabajo artesanal que realizamos los expertos en el ramo elaborando productos personalizados y diferenciados, el cliente prefiere pagar un poco más, pero tener un producto personalizado y único basado en sus requerimientos.

Al ser cerrados muchos restaurantes, pastelerías y cafeterías alrededor del mundo, ¿cómo cree que se pueden reinventar los expertos en esta materia?

Durante esta pandemia, todos los establecimientos han tenido que reinventarse para seguir ofreciendo sus productos por delivery o take out, ya sea cambiando su manera de ofrecer el bien o servicio o cambiando sus recetas para seguir entregando un producto fresco, de la misma manera los expertos en este ramo debemos reinventarnos ofreciendo productos únicos, diferenciados y por qué no, mostrar lo que hacemos y cómo lo hacemos en redes sociales, creo que el ramo de los dulces puede cambiar y verse y comerse de una manera diferente, por eso yo lo muestro de manera artística, divertida y deliciosa.

¿Cuál es su percepción sobre cómo será el consumo después de la pandemia?

La globalización y como dije anteriormente, la pandemia cambió nuestros hábitos en todos los aspectos de nuestras vidas, así mismo el distanciamiento social cambió nuestros hábitos de consumo, la gente está comprando online y no sólo eso, es que está prefiriendo comprar productos únicos y personalizados, eso sólo lo podemos ofrecer los productores artesanales.

¿Cuál cree que es el elemento diferenciador o ganador para hacer atractivo un producto? (hablando de pastelería tendiendo en cuenta que la oferta es amplia)

En mi ramo como candy artist, la creatividad, el toque artístico y el sabor son los grandes diferenciadores para ofrecer un producto único en un mundo globalizado que clama por algo novedoso.

El consumidor de hoy está dispuesto a gastar más en experiencias de sabor que no se pueden comprar en grandes cantidades. Si los pasteleros locales crearan experiencias y buscaran comercializar como una forma de arte, los resultados podrían ser similares.

Entonces, ¿cómo lograr innovar?

Es hora de pensar creativamente e impresionar a los clientes con el marketing mucho más que un producto, es hora de brindarles una experiencia que recordarán y que querrán invitar a sus amigos a participar. Tengo un ejemplo, '¿Sostenga mi cerveza?' es una iniciativa con la que los minoristas se han recuperado.

Las cervezas artesanales fueron un golpe en el brazo para la industria de bebidas alcohólicas en el momento en que más lo necesitaban. En 2018, los productos de cerveza artesanal representaron un aumento de más del 27% en las ventas de cerveza. Ese crecimiento fue a pesar de la disminución de las ventas de cerveza causada por la recesión.

Los microcervecedores eran empresarios de necesidad, individuos que necesitaban crear una oportunidad de negocio cuando no había mucho para tener. Adoptaron opciones locales y artesanales en una industria que se había comercializado altamente.