Como un presentimiento cambió un viaje planeado de una embarazada a Europa, e hizo de la cuarentena su mejor aliada.

En una entrevista con Nueva Mujer, Sohad Sarras, embarazada de cinco meses, contó que ella y su familia pensaban viajar a Europa poco antes de que se agravase la situación y lo que está disfrutando en la cuarentena.

Sohad Sarras es una mujer chilena de 33 años casada, y con una niña. En su mente tenía un viaje planeado.

Antes de que se decretase la cuarentena, ella se encontraba con su marido y su hija de año y medio, Maia, en Pucón, ubicado en el sur de Chile.

Ella y su familia residen en Santiago pero a mediados de febrero escaparon con la intención de huir de la turbia situación que envolvía a la ciudad.

En ese momento, Sohad se encontraba embarazada de dos meses y medio.

"Santiago ya era muy poco habitable en términos de estrés y pensamos que la ciudad estaba muy viciada pero quisimos después del embarazo y como viajar en bus era peligroso y mis papás son mayores, nos quedamos ahí en cuarentena.

Pero los planes de Sarras y su marido, Guillermo Torrealba eran otros.

Desde hacía unos meses llevaban gestando la idea de viajar en una casa rodante por toda Europa con Maia. 

Sohad  y Guillermo se enteraron de que ella estaba embarazada en diciembre pero decidieron continuar el viaje igual.

"Decidimos ir al viaje y estuvimos a punto de comprar en Alemania casas rodantes desde Santiago pero por la rapidez de horario no lográbamos competir con otros compradores", relata Sarras.

Sohad Sarras y Guillermo Torrealba Sohad Sarras y su marido, Guillermo Torrealba junto a su hija Maia, que cuenta con un año y medio. - Instagram

Finalmente, encontraron a una persona que les ayudaría a encontrar una por una suma muy baja y casi aceptaron.

Pero era enero y el coronavirus circulaba por Europa y ella y Torrealba acudieron a especialistas e infectólogos para asesoramiento.

"Nos recomendaron ir y dijeron que era una histeria colectiva. Y que la manera de saber si no podíamos era si cerraban las fronteras. Insistieron en que no teníamos problemas", señala.

No obstante,  Torrealba desconfiaba del panorama y decidieron esperar hasta fin de febrero para comprar la casa rodante.

Justo en esas fechas el Covid-19 se hizo con todos los noticieros hasta que derivó en pandemia.

Viajar esperando a un bebé no es algo nuevo que había hecho la pareja.

En el 2018, cuando Sarras estaba embarazada de siete meses, ella y Torrealba viajaron 40 días por toda Europa.

Cinco meses anteriores, visitaron también la Amazonía de Ecuador.

"Mi primer embarazo fue demasiado bueno hice mi vida normal hasta dos días antes de dar a luz, hasta el parto fue bueno", afirma Sarras.

No corrió la misma suerte en este nuevo periodo de gestación.

Los mareos, las náuseas y la ansiedad por la llegada de la cuarentena, no fueron factores que ayudaron.

Tampoco era un aliciente su trabajo.

Sigo trabajando online  en el tema de la pandemia haciendo talleres de teletrabajo y otros de mindfullness y manejo de estrés en general, temas de convivencia en la casa y pacientes con ansiedad porque hay mucha incertidumbre. En ese sentido hacer videos es muy estresante", asevera.

Sarras, es psicóloga de la Universidad Diego Portales, monitora de mindfullness y coach del Instituto de Psicología Argentino (residió en 2009 un año en el país austral).

Uno de los mayores temores de la psicóloga es el miedo al momento del parto.

Sohad, narra cómo amigas suyas tuvieron a sus bebés cuando el coronavirus ya había llegado a Chile y fueron aisladas, sin poder recibir visitas.

"Los hospitales están a full y sus familiares no pueden visitarlas. Una amiga tuvo a su bebé sola y no la ha visto nadie",cuenta.

La crisis sanitaria se ha reflejado en los controles rutinarios de una embarazada.

La joven cuenta que "con suerte" le han hecho "una buena ecografía" y que todos los demás controles no los realizaron porque los doctores le aconsejan no exponerse

"Ahora estamos en Pucón, en el sur, donde solo hay un ginécologo y no están muy avanzados. Fue como volar a otra época", señala.

"En este último tiempo me he sentido mejor pero antes no muy bien, naúseas, mareo, muy poca energía", describe.

                                                             CUARENTENA EN EL CAMPO

Embarazada de cinco meses y medio, Sohad, dice sentirse muy mimada por sus papás y que además, junto a su marido, realizan un montón de actividades juntos, como jugar al dominó, cocinar o ver películas.

"La cuarentena nos ha traído esa capacidad de bajar el ritmo y de volver a disfrutar de esas cosas que antes no disfrutabas, de que es muy rico no salir e inventar cosas, cosas q se habían perdido y creemos q mantendremos varias . Te ha ayuda  a salir de lo genérico y a disfrutar mucho más".

El nacimiento de Sara (será una nena), se espera aproximadamente para el 7 de septiembre.

Sohad y Guillermo siguen con la idea de viajar con Maia y la futura Sara.

"Podría ser el próximo año, cuando la bebé tenga seis meses", indica.

Entre sus planes, figuran trasladarse a Pucón.

"La pandemia nos ayudó a concretar el segundo sueño e irnos lejos de Santiago", asevera.

"La gente siempre lo llama suerte cuando lo que has hecho es actuar con más sensatez que ellos", citó en su día la novelista Anne Tayler.

Sensatez o suerte, la fecha del coronavirus cambió un viaje en el que posiblemente habrían estado en un país europeo encerrados, con una hija de año y medio y embarazada de tres meses, por miel casera, partidas de dominó y olor a hierba recién cortada.

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