Mujer casi muere después de aplicarse un tinte para cabello

La joven británica quiso cambiar de color de cabello, pero en realidad lo que le cambió fue la vida.

Ir a la peluquería ese día fue el peor error de mi vida”, con esta frase la joven británica Robyn Cherry le resumió a The Sun la pesadilla vivida en el salón de belleza, después de aplicarse un tinte de cabello que casi la lleva a la tumba.

La empleada de oficina, de 29 años, decidió en octubre de 2010 volver a su tono natural de cabello castaño oscuro. Fue al salón de belleza y le colocaron la prueba de parche de 48 horas.

Al día siguiente regresó sin haber cumplido el plazo del examen, pero al no notar ninguna reacción los estilistas realizaron el cambio del color.

“Parecía un tomate”

Explica Cherry que en el salón de belleza experimentó un enrojecimiento y ardor del cuero cabelludo, pero le restó importancia. Hasta que a la mañana siguiente su  cara amaneció tan hinchada que superó el doble de su volumen habitual.

“Mi cabeza parecía un tomate, estaba muy asustada. El dolor era agonizante. Me ardía tanto la cabeza que sentí que iba a estallar”, dijo la joven que para entonces contaba con 20 años

La reacción alérgica pronto comprometió las vías respiratorias y al llegar al Hospital General de Cheltenham  debieron recluirla en la unidad de reanimación.

Casi muere después de aplicarse un tinte para cabello

La pesadilla se repitió

Tras superar  la emergencia, la joven fue dada de alta a las 20 horas. Los médicos “dijeron que era la peor reacción que habían visto y que si la hubiera dejado una hora más, habría muerto”, contó.

Sin embargo, la pesadilla no había acabado para la Cherry. Luego de 6 horas regresó nuevamente al centro hospitalario pues había dejado de respirar.

El diagnóstico de los médicos reveló que Robyn experimentó una reacción severa a la parafenilendiamina (PPD) que contiene el tinte de cabello.

Alergia permanente por el tinte

Lamentablemente este episodio dejó una secuela permanente en la muchacha, quien ahora experimenta episodios alérgicos que la hacen recurrir regularmente al hospital.

Incluso no puede exponerse al sol, por lo que ha tenido que alejarse de la práctica de equitación e incluso ha dejado de planificar vacaciones. Ese día no solo cambió el color de cabello, cambió todo un estilo de vida.