Ella es Nicole Bonilla, ¡La ecuatoriana que lo dejó todo para viajar por el mundo!

Hizo a un lado los temores y se aventuró por su sueño ¡Aquí su historia!

Lo que para muchas ha sido un sueño de vida, es para esta mujer toda una realidad.

View this post on Instagram

La vida te sorprende en el momento menos inesperado. En mis días con Maxin en Bali y mientras nos íbamos en un scooter rumbo a la playa para celebrar su cumpleaños saliendo de Ubud atravesamos varios pueblitos, cuando de repente empezamos a encontrar éstas plantaciones de flores que los balineses utilizan para sus rituales hinduistas, mis ojos no podían estar más abiertos, parecían dos grandes platos, me entró una felicidad de poder ver eso sin esperarlo, no estaba en ningún mapa, en ninguna guía turística, fue un pequeño caminito en un pueblo que no se ni como se llama, Maxin paró la moto, él sentía lo mismo que yo, salí corriendo arreglándome rápidamente el pelo que el aire lo había despeinado y me metí en medio de las flores, todoparaceia una película. Esta es una de mis fotos favoritas de mi viaje. Dejen que la vida les sorprenda y en el momento menos esperado verán los regalos que les trae la vida . #ubud #bali#indonesia #flores #fkowers #happt #happiness #peace #love #funmoment #relatosdeviaje #travelblogger #ecuatorianareviaje #ecuador🇪🇨

A post shared by Nico Bonilla (@wambra_viajera) on

Nicole Bonila es una guayaquileña, de 27 años que no se doblegó ante el miedo sino que se dejó llevar por sus sueños y un buen día tomó la decisión que le cambiaría la vida.

Motivada por un ideal que mantenía desde la infancia, renunció a su trabajo y a todo lo que la ataba a su país natal, para viajar por el mundo.

 

"Hace años que en mi cabeza tenía la idea de viajar de manera permanente, convertirme en una ciudadana del mundo, varias ocasiones quise hacerlo, pero lamentablemente habían cosas que no me permitían tomar la decisión en ese momento como la universidad, tenía que terminar, no podía dejar a medias la carrera, luego mi trabajo, las deudas, siempre había algo que me impedía tomar mi mochila e irme hacia lo desconocido.", expresa la joven en su blog personal.

 

Para emprender esta travesía, la viajera despejó todo temor y limitación del mapa y fijó un destino ínicial: el Sudoeste Asiático.

"Desde que empecé a contar a mis amigos mi proyecto he escuchado por repetidas ocasiones este también era mi sueño pero nunca lo hice, que bueno que lo hagas tú y lo único que puedo responder a eso es ¡NUNCA ES TARDE NI IMPOSIBLE!", aseguró.

Este continente no fue la meta, sino su punto de partida: un lugar  muy alejado de su zona de confort, con códigos culturales diferentes, sin su familia, amigos y comodidad.

¿El resultado?… Tan solo en 11 meses ha llegado a países como Filipinas, Indonesia, Singapur, Malasia, Sri Lanka, India, Nepal y Tailandia.

 

Te recomendamos en video: