Cuernos sintéticos como alternativa para detener la matanza de rinocerontes

Una compañía de biotecnología se encuentra desarrollando el material artificial que pueda reemplazar el cuerno de este animal y así evitar la cacería de la que son víctimas.

Los rinocerontes se encuentran en un estado de vulnerabilidad crítico. Esta especie es una de las más amenazadas debido a la caza ilegal de la que son víctimas.

Según datos del Fondo Mundial de la Naturaleza (WWF), el mayor número de rinocerontes se encuentra en Borneo, Sumatra, el Himalaya Oriental, Namibia y la Costa Este de África. En este continente quedarían 25 mil ejemplares mientras que en Asía apenas hay cinco mil.

En los últimos años, el número de estos animales ha descendido de forma dramática a raíz del interés de los cazadores por obtener los cuernos de estos animales.

En muchas culturas asiáticas se piensa que el cuerno de este paquidermo tendría propiedades curativas; de hecho, hace algunos años se expandió el rumor de que tendría la cura para el cáncer, lo que fue descartado por diversas organizaciones animalistas.

Es por esto que la empresa de biotecnología Pembient investiga una fórmula para dar con un material que recree el cuerno de rinoceronte de forma sintética, y así permitir su comercialización sin poner en riesgo la vida de esta especie, según informa El Mundo.

“Vimos muchas campañas en los medios entre los años 2010 y 2014 alertando de que la caza de rinocerontes había aumentado, eso es lo que nos inspiró para crear un modelo sintético del cuerno”, explica Matthew Markus, CEO de Pembient.

Esta innovación también supondría una reducción importante en el costo del cuerno, el que posee un valor por kilo cercano a los 30 mil dólares.

“Nuestro cuerno artificial costará inicialmente alrededor de 7.000 dólares por kilo y con el tiempo esperamos que cueste menos de 1.000. Estimamos que podría haber hasta 300.000 kilos por año y podríamos estar listos para salir al mercado en dos años”, agrega Markus.

Sin embargo, esta propuesta ha sido vista de la mala forma por algunas organizaciones conservacionistas que consideran que la masividad del cuerno sintético haría crecer la demanda por su versión original.

“Intentar disminuir el impacto sobre las especies salvajes inundando el mercado con un producto sintético no te garantiza que cese la demanda, de hecho la experiencia nos dice que es al revés”, afirma Luis Suárez de WWF España a El Mundo.