¡Horror! Turistas matan a cría de delfín al sacarla del agua para tomarse selfies

Luego del fatal desenlace, el animal quedó varado en la playa ante la indolencia de los testigos.

A propósito de Albert Einstein, muy en boga por la confirmación de su teoría de las ondas gravitacionales, recordemos una frase célebre del científico: “Existen dos cosas infinitas; el universo y la estupidez humana, aunque del primero no estoy tan seguro”. Qué acertado fue el físico y  qué mejor representado con la ridiculez que cometieron unos turistas en la playa de Santa Teresita, en Argentina. Un bebé delfín fue la víctima del salvajismo: decenas de turistas sacaron del agua al mamífero para fotografiarse con él y, naturalmente, lo terminaron matando.

Una familia que disfrutaba de la playa no encontró mejor idea que tomar un delfín que nadaba en aguas bajas. Al sacarlo, decenas de personas aprovecharon la presencia del animal para tomarlo en brazos y tomarse fotos. De acuerdo con Infozona, tal fue la irresponsabilidad de las personas que ocurrió lo peor: el animal terminó muerto por culpa de ser sacado de su natural hábitat, el agua, por mucho tiempo.

Los delfines tienen una expectativa de vida de 20 años y por lo general mueren producto del ataque de depredadores como las orcas. Al parecer, ahora tienen un nuevo enemigo. Luego del fatal desenlace, su cuerpo quedó tirado en la playa a vista y paciencia de los que pasaban por el lugar.

La ONG  Vida Silvestre, que hizo la denuncia, insistieron en que si alguna vez alguien encuentra uno de estos animales varado, se le debe devolver al mar de forma inmediata. “La Franciscana, como otros delfines, no puede permanecer mucho tiempo fuera del agua. Tiene una piel muy gruesa y grasosa que le proporciona calor, por lo que la intemperie rápidamente le provoca deshidratación y la muerte”, sostiene un comunicado emitido por la organización referida al lamentable hecho.

La especie del mamífero es “delfín de Plata” o “Franciscano” recibe su nombre por tener tonos marrones -como los frailes de esa congregación- y es uno de los más pequeños del mundo (entre 1.30. y 1.70 m). Según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), existen menos de 30 mil individuos de esta especie repartidos en las costas de Argentina, Uruguay y Brasil, por lo que lo posicionan en una especie vulnerable en peligro de extinción.