Chile triplica la superficie de áreas marinas protegidas

En el marco de la conferencia Nuestros Océanos, la presidenta Michelle Bachelet anunció la aprobación del Parque Marino Nazca-Desventuradas.

Dos nuevas áreas marinas protegidas fueron aprobadas por el Consejo de Ministros por la Sustentabilidad, liderado por el ministro del Medio Ambiente, Pablo Badenier.

Se trata de la creación del Parque Marino Nazca-Desventuradas y de una red de áreas protegidas en el mar de Juan Fernández. Éstas, en conjunto, superan los 300.000 kilómetros cuadrados, sumándose a los 150.000 km2 que hasta ahora estaban bajo protección oficial.

En las Islas Desventuradas (San Félix y San Ambrosio) se creó el “Parque Marino Nazca-Desventuradas, con una superficie protegida de 297.518 km2, producto del trabajo de un comité técnico conformado por los ministerios del Medio Ambiente, Cancillería, Economía y Defensa, entre otros organismos públicos.

Con ello se busca proteger las características de la Zona Económica Exclusiva alrededor de las islas, que entre otras características presenta una biodiversidad única a nivel mundial, con altos grados de endemismo; una gran riqueza y biomasa de invertebrados y peces, varios de interés comercial como el jurel y la albacora; sitios de anidación de aves marinas endémicas, antecedentes de rutas de migración de grandes mamíferos marinos; presencia de montes submarinos con alta biodiversidad de invertebrados, muchos nuevos para la ciencia, y la presencia de especies con clasificaciones en estado vulnerable.

En el archipiélago Juan Fernández se creó el Área Marina Costera Protegida de Múltiples Usos “Mar de Juan Fernández”, con una superficie aproximada de 12.109 km2. Adicionalmente, se crearon también los Parques Marinos “Montes Submarinos Crusoe y Selkirk”, de 1.078 km2; y una Red de Parques Marinos denominados “Lobería Selkirk”, “El Arenal”; “Tierra Blanca”; y “El Palillo”.

Esta declaratoria se logró tras un largo trabajo la comunidad y el municipio de Juan Fernández, ongs y el Ministerio del Medio Ambiente, en coordinación con distintas instituciones del Estado. Ahora se diseñarán, en conjunto con la comunidad y la academia, los planes de manejo de estas áreas para que su protección sea efectiva y beneficie a la comunidad que depende de ellas.