Océanos saludables significa una humanidad saludable

Juntos debemos mantener saludable el corazón de la Madre Tierra.

Resulta curioso que la mayoría de nosotros ni nos acordamos de los océanos. Al menos no somos conscientes que nuestras acciones los afecta — así vivamos a kilómetros de distancia y ni conozcamos el mar.

Los océanos son el corazón de la Madre Tierra. Arrojar basura, plásticos y desechos tóxicos sólo han enfermado este órgano vital. Si no hacemos algo, pronto la vida como la conocemos no será viable.

En 2009, la Organización de las Naciones Unidas celebró por primera vez el Día Mundial de los Océanos. Han pasado 16 años y, en realidad, seguimos en pañales en términos de conservación y cuidado a estos ecosistemas.

Los océanos son inmensos, pero su capacidad para resistir los daños causados por los seres humanos es limitada. En este año que puede ser decisivo en tal sentido, debemos empeñarnos en utilizar lo que nos brindan los océanos de manera pacífica, equitativa y sostenible en favor de las generaciones venideras. —mensaje del Secretario General de las Naciones Unidas Ban Ki-Moon

Recordemos que los océanos conectan a todas las personas que habitamos la Tierra, de manera indirecta. Producen oxígeno, regula el clima, son fuente de alimento para millones. Los océanos son el hábitat natural de una gran variedad de seres vivos.

Para que podamos garantizar la salud de la humanidad y futuras generaciones, para garantizar la salud de nuestra Madre Tierra, es necesario cuidar a los océanos.

El año pasado la oceanógrafa Sylvia Earle propuso un objetivo: la protección de 20% de los océanos para 2020. Faltan 5 años y no hemos avanzado en el tema.

Actividades como la pesca ilegal, la acuicultura insostenible, la contaminación marina, la destrucción de hábitats, el cambio climático y la acidificación de los océanos, son muestra de que estamos haciendo todo mal.

El cuidado de los océanos es un compromiso de todos, sólo debemos adoptar pequeñas acciones a nuestra vida diaria:

  • reducir al máximo la compra de botellas y plásticos;
  • eliminar el consumo de productos con micropartículas;
  • evitar el uso de productos de limpieza con químicos tóxicos;
  • reducir o eliminar el consumo de carne;
  • elegir alimentos producidos de manera responsable;
  • apoyar a los productores locales, libres de agroquímicos.
  • acciones que, de por sí, debemos de tomar para la protección de la Tierra en general…

Entre todos podemos ayudar a la Madre Tierra a mantener un corazón sano y libre de complicaciones. Un corazón con la fuerza de los océanos para sostener la vida.