Escasez de agua amenazará la seguridad alimentaria en varias zonas del mundo en 2050

El cambio climático es la principal amenaza, sin embargo las políticas de gobierno y las inversiones podrán ayudar a sostener este recurso en el tiempo.

La población humana sigue en aumento y en poco más de 3 décadas se estima que seremos alrededor de 9.000 millones de personas. Por ende, el planeta cada vez más frágil tendrá que generar el agua necesaria para la producción de alimentos a través de la agricultura, sin embargo el cambio climático amenaza a este escenario y eventualmente muchas latitudes quedarán sin recursos hídricos y sin alimentos.

Al respecto, la FAO y el Consejo Mundial del Agua (CMA) publicaron un documento llamado “Hacia un futuro con seguridad hídrica y alimentaria” que trata los temas sobre las políticas de gobierno e inversiones públicas y privadas para asegurar la producción agrícola, ganadera y pesquera; que sea de forma sostenible y que ayude a cuidar este vital y escaso recurso.

“Creemos que desarrollando los enfoques locales y con las inversiones adecuadas, los líderes mundiales pueden asegurar que habrá suficiente volumen, calidad y acceso al agua para garantizar la seguridad alimentaria en 2050 y más allá”, señaló Benedito Braga, presidente del Consejo Mundial del Agua.

En las últimas semanas hemos visto desde cerca el cambio climático con las inundaciones en el norte de Chile, un fenómeno que hasta ahora parece insólito y que afectó fuertemente a diversas localidades de la región de Atacama que jamás estuvieron preparadas para este tipo de eventos. Según el Ministerio del Medio Ambiente, escenas como estas serán más recurrentes y para ello la cartera ya ha trabajado en el “Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático”, informe que alerta sobre la vulnerabilidad de las ciudades chilenas frente al clima, indica Emol.

En términos de seguridad hídrica, Chile mantiene una gran brecha en relación a otros países. Desafíos como la protección de los glaciares, ríos y lagos serán claves en la actualidad y en el futuro a través de las decisiones que tome la Dirección General de Aguas con respecto a distintos proyectos que afecten la estabilidad de los cuerpos de agua.