La arqueología submarina desde los ojos de la tortuga robot con mayor alcance

Robots creados a partir de la “biomímica” son creados con el fin de conservar y explorar el medioambiente y lugares dificultosos sin causar daños en el entorno.

Por estos días, en el marco del programa Eurocast 2015, que exhibe los trabajos más recientes sobre tecnología y computación, un grupo de estudiantes Ingeniería Naval de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, España, disfrutaron de una demostración del programa europeo Arrow: un robot submarino que imita el movimiento de una tortuga y que se usa para operaciones arqueológicas.

Los robots y dispositivos programados y automatizados por el ser humano, son capaces de realizar cualquier tipo de tarea que se les designe, muchas de ellas están fuera del alcance para el hombre.

Es por esto que la ciencia de la robótica ha avanzado a grandes pasos en estos últimos años, pues es una disciplina que se practica y lleva a cabo por científicos e ingenieros de países de todo el mundo, creando máquinas innovadoras y sustentables por energías renovables, y tienen fines como la conservación del medioambiente, promoción del reciclaje, y lo que está en auge, robots que se crean a partir de la “biomímica”, es decir, simulan ser animales con el fin de explorar sin dañar el ecosistema o incluso, capaces de detectar la contaminación. Un ejemplo muy popular por estos días es Spot, el perro robot recientemente creado por Google.

María Kruusmaa, directora del Centro de Biorobótica de la Universidad de Tallin, lideró un equipo que creó el prototipo llamado u-CAT, perteneciente al programa”ARROWS” (Archaelogical Robot Systems For The World’s Seas), destinado a la investigación arqueológica submarina. Éste ha significado una inversión de 300 mil euros con el fin de operarlo en un yacimiento de arqueología sumergido a unos 200 metros de profundidad.

U-Cat fue pensado para ofrecer una alternativa más económica a los buceadores humanos. Pero además de su precio conveniente, no utiliza hélices para impulsarse -como la mayoría de los robots submarinos-, por lo que puede conducirse en todas las direcciones, sin perturbar el agua ni golpear los sedimentos del fondo que disminuyen la visibilidad en el interior de un naufragio o en el fondo marino. Tales características lo convierten el robot submarino más maniobrable bajo el agua hasta hoy

Los robots submarinos convencionales utilizan hélices para la locomoción, en cambio u-CAT

Kruusmaa afirmó a Canarias7 que “Este robot es una inspiración biomimética, imitando el movimiento de las tortugas lo que permite maniobrarla con mucho cuidado en zonas de gran interés arqueológico submarino sin dañar el ecosistema ni los objetos de valor arqueológico. Además son capaces de moverse como reptiles tetrafibios, girando sobre su eje y grabando videos desde todas las perspectivas, entre otras aplicaciones“.

La tecnología empleada es de bajo coste y fácil de manipular desde la superficie y se pretende seguir usando y desarrollando para lograr cubrir otras áreas como las de exploración geológica hasta la vigilancia del medio ambiente.