Cómo hacer el té kombucha para principiantes

¿Quieres probar esta tendencia? ¡Aquí te decimos cómo hacerla en casa!

El té de kombucha es una tendencia que se popularizó en el 2014 entre personas buscando una alimentación más saludable, orgánica o vegana. Puede que el nombre nos cause mucha curiosidad. Es más, el furor causa mucha curiosidad, así que nos sentamos a investigar un rato sobre esta maravilla.

Qué es el té de kombucha exactamente

Se le ha llegado a llamar té de hongo. Sin embargo, este es un término incorrecto, pues no se hace con ningún tipo de hongo, es más bien una bebida fermentada con muchas bacterias. Según Mayo Clinic, es una bebida hecha con agua, azúcar, levadura y, claro, té.

Se deja fermentar el azúcar con el té:

El líquido resultante contiene vinagre, vitamina B y algunos otros compuestos químicos.

Los fanáticos de este té le llaman el “Elíxir de la vida”, ya que se piensa que esta infusión puede ayudar a fortalecer el sistema inmune, prevenir el cáncer, mejorar la digestión y la función del hígado. Aunque es una de las bebidas saludables más populares del mercado, la comunidad médica tiene sus dudas debido a que no se han hecho muchos estudios al respecto y casi todos los atributos positivos que se le atribuyen están basados en experiencias personales.

Aunque por otro lado, la medicina alternativa lo recomienda bastante. Parece ser que la única forma de averiguarlo es probarlo, y escuchar lo que tu cuerpo tiene que decir al respecto. Aunque probarlo por el tiempo suficiente para ver resultados puede ser costoso. Por eso te traemos esta receta. Sólo recuerda seguir con cuidado las instrucciones de Amrita y Levan. El ingrediente clave es la paciencia, porque tardará casi una semana en estar listo, y también una buena parte de higiene, porque son las bacterias las que se encargan de terminar tu mezcla. Sin embargo, no quieres que le entren las equivocadas y pases un muy mal rato.

Tiempo de elaboración | 1 semana
Dificultad | Difícil
Personas | 4

Ingredientes

  • Un frasco grande (debe ser suficientemente amplio para almacenar 8 tazas de líquido y un poco más)
  • 3 cucharadas de té negro orgánico
  • 3/4 de azúcar de caña orgánica
  • 7 tazas de agua filtrada
  • 1 fermento saludable (puede ser uno que se haya usado antes)
  • Una toalla para té limpia
  • 1 liga grande
  • 1 botella de cristal con tapa para una segunda fermentación

Cómo hacer el té de kombucha

Aunque el proceso es bastante simple, debes tener máximo cuidado, ya que por el proceso de fermentación, este té puede contaminarse fácilmente. Claro, si lo haces con cuidado, todo debe estar bien.

Para empezar, no laves tus utensilios con jabón, esto podría arruinar tu fermento. El proceso de fermentar es extremadamente simple. Primero calienta el agua y coloca el té para infusionar durante 15 minutos. Apaga la flama y agrega el azúcar. Revuelve para que se disuelva. Deja que el té se enfríe a temperatura ambiente. Sé muy paciente, ya que el té con un poco de calor de más puede matar tu fermento. Una vez que esté frío, verter en el frasco grande.

Lávate muy bien las manos antes del siguiente paso. Tienes que colocar el fermento en el frasco de una manera muy delicada. No olvides que hay que evitar a toda costa la contaminación del mismo. Es necesario que quede un espacio de alrededor de 3 centímetros vacío en la parte superior del frasco. Ya que hayas colocado el fermento con cuidado, coloca la tela para té con una liga y deja el frasco en un lugar oscuro y de temperatura tibia.

Aquí se usa el ingrediente principal: la paciencia. No muevas ni revuelvas tu infusión. Sólo pruébalo cada dos o tres días. Si está demasiado dulce, aún le faltan más días. Si está muy ácida, se te pasó la mano.

Una vez listo, toma el fermento con el mismo cuidado e higiene que antes y guárdalo en el otro frasco con alrededor de 1 taza del té que preparaste. Guárdalo en el mismo lugar, ya que podrás reusarlo cuando vuelvas a preparar el té.

Para servir, coloca un poco de azúcar en tu vaso antes de verter la infusión. Si quieres un poco más de sabor, puedes agregar un poco de jugo de frutas. Entre más azúcar tenga, más burbujeante se volverá tu kombucha.

Es muy importante aclarar que si a tu fermento le ha salido algo de moho, no lo tomes. Se ha hecho tóxico y tienes que hacer todo el proceso otra vez con un nuevo fermento.