LEGO hace caso a Greenpeace y todo es increíble

La compañía danesa anuncia que no renovará su contrato comercial con la empresa petrolera y dejará de distribuir sets de juguetes en sus sucursales.

Greenpeace y sus activistas lograron su propósito. Hace unas horas Jørgen Vig Knudstorp, jefe ejecutivo de la compañía LEGO, ha anunciado que no renovará el contrato de comercialización que tiene con Shell desde 2011. Esta decisión rompe con la relación entre ambas compañías, existente desde la década de 1960.

A inicios de julio, en un martes de tacos, Greenpeace lanzó una fuerte campaña global para llamar la atención a la compañía danesa de juguetes. Todo comenzó en Legoland Windsor, donde activistas colocaron mini protestas con las clásicas figuras amarillas, sosteniendo pancartas con el lema Salva al Ártico, Block Shell, entre otras. Pronto, esas mini protestas se replicaron en todo el mundo.

Para reforzar la campaña, aprovechando el reciente estreno de la película animada, Greenpeace subió el video Lego: Everything is NOT awesome, que hasta la fecha ha sido reproducido casi 6 millones de veces en YouTube. Por supuesto, el mensaje hace alusión al largometraje, que tiene un mensaje totalmente increíble, en serio, pues habla sobre el trabajo en equipo, la creatividad, la conciencia, lucha contra el sistema, entre otras.

Al inicio, LEGO se resistió a considerar la ruptura con su amigo petrolero. Sin embargo, como está la situación actual, terminó cediendo. En palabras de Knudstrop, “como están las cosas en la actualidad, no vamos a renovar el contrato con Shell cuando el presente contrato termine“.

Por supuesto, todo fue gracias a la respuesta de una grandiosa campaña creativa, que se lanzó en el momento adecuado — con el reciente éxito de la película.

Como menciona John Sauve, director ejecutivo de Greenpeace UK, la relación entre las dos compañías es inapropiada, en especial cuando se regalan sets de juguetes directo en gasolineras. Así se detiene esa relación positiva que los niños generan hacia los combustibles fósiles, rompiendo el ciclo con las nuevas generaciones.

Está es la primera victoria que tiene Greenpeace, de muchos más que esperan en un futuro no muy lejano — el siguiente objetivo es el Museo de Ciencias de Londres, que tiene un exhibición sobre el cambio climático patrocinada por… ya saben.

Por otro lado, un punto no menos importante, LEGO se compromete con el medio ambiente en buscar alternativas al petróleo crudo para hacer sus clásicos bloques, que sería el último de los logros verdes que ganaría la compañía que se distingue por la excelencia en eficiencia energética. Esperemos que pronto lo logren.