Pequeña guía de jamones

Se clasifican según el país de origen, ¿cuáles conoces?

¿Sabías que los embutidos de carne de cerdo ya los conocían los romanos? ¿Y que en la Edad Media en Francia eran alimento común de ricos y pobres? Poco tiempo después se popularizó en todo Europa y ahora no puede faltarnos una rica torta de jamón.

El jamón es rico en proteína y bajo en grasa (sobre todo comparado con las salchichas y otros embutidos). La poca grasa que contiene es además “buena” o sea alta en ácido oleico, como la del salmón o el aceite de oliva. Además es fuente de hierro, zinc, magnesio y vitamina B1, ¡una maravilla!

Los hay de muchos tipos ¡y precios!, pues la forma de criar a los cerdos y de preparar los jamones varía con cada país. Así que estos manjares se clasifican según su país de origen. ¿Los conoces?

Franceses

Para prepararse se salan a mano y se secan durante varios meses. El más popular es el de Bayona, región en la cual la alimentación de los cochons está estrictamente controlada.

Españoles

Estos se dividen según la alimentación de los cerdos. El serrano, de cerdos blancos alimentados con cereales y curado con sal y pimentón, es el más popular. Más refinado es el de Jabugo, de cerdos de pata negra criados en el campo y alimentados con bellotas de encino en otoño e invierno.

Ingleses

“York” designa ahora a todos los jamones cocidos, pero esta manera de prepararlo es originaria de Yorkshire, en donde todavía se producen los mejores de esta variedad.

Italianos

¿Sí sabías que prosciutto significa jamón? Pues muy mal, significa “secado” ya que estos embutidos de la región de Parma se secan al aire y condimentan durante 14 meses. A diferencia de otras variedades, los jamones italianos nunca son ahumados.

Alemanes

Westfalia es otro lugar donde alimentan a los cerdos con bellotas, pero aquí los aderezan con jengibre y se ahuma muy lentamente. Quizá es de los menos conocidos, pero definitivamente debes probarlo.

¿Cuál es tu preferido?