Confirman nacimiento de lobos mexicanos en libertad

Una pareja de lobos mexicanos liberados en diciembre de 2013 dio luz a la primera camada de lobos mexicanos nacidos en libertad en casi 40 años

El escritor Elbert Hubbard decía que “con un poco más de persistencia y un poco más de esfuerzo, lo que parecía un fracaso sin esperanza se puede convertir en un éxito glorioso“. Un ejemplo inspirador está en la primera camada de lobos mexicanos que nace en libertad, fruto de décadas de esfuerzos en conservación.

En un comunicado de prensa, la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) en México informó que se había documentado por primera vez en 30 años la presencia de crías de lobo gris mexicano en vida libre, esto después de la introducción de una pareja adulta en diciembre del 2013.

Junto con la reintroducción de un macho en el Estado de Sonora el pasado septiembre, estas noticias indican un progreso en los esfuerzos bilaterales de conservación, gracias a la participación de la sociedad y la revocación de políticas de erradicación. Sin embargo, la CONANP advierte que ésto es apenas el principio de la recuperación total:

Sin embargo, deben continuar los esfuerzos y la participación de los diversos actores involucrados en la conservación del lobo mexicano y sus ecosistemas, para incrementar estos alentadores eventos, tener ecosistemas naturales saludables y en general, incrementar la coexistencia con la vida silvestre de nuestro país.

Este avistamiento es un paso más en los esfuerzos de recuperación por parte del Programa de Acción para la Conservación de la Especie (PACE) Lobo Mexicano, pero aún no son suficientes para eliminar la especie de la lista de especies en mayor riesgo de México.

La expedición

En diciembre del año pasado, se reintrodujo una pareja en la Sierra Madre Occidental y ya desde entonces se vieron las primeras buenas noticias, ya que los investigadores observaron una buen comportamiento y desempeño en completa libertad.

En febrero de este año se dieron los primeros intentos de cópula, pero no fue hasta abril que los investigadores de la Universidad Autónoma de Querétaro comenzaron a notar un cambio en la conducta de la pareja liberada. La actividad del macho se redujo a las cercanías de la hembra, mientras que las señales del collar de la hembra se perdieron durante algunos días.

Los investigadores vieron esto como una fuerte señal de eventos reproductivos, la cual se confirmó el mes de mayo cuando las “cámaras trampa” obtuvieron evidencia visual de la hembra con glándulas mamarias inflamadas, signo de amamantar a una camada.

A fin de constatar esta hipótesis, la UAQ  y personal de la CONANP realizaron una expedición conjunta en junio y lograron capturar fotos y video de cinco cachorros en buen estado de salud. La CONANP ha publicado una galería en flickr con fotos de los cachorros recién avistados durante esta expedición.

Historia de conservación

En 1970, el lobo mexicano (Canis lupus baileyi) fue declarado como una especie en peligro de extinción y se dio inicio al Programa Binacional de Recuperación con cooperación de los gobiernos mexicano y estadounidense. Se recolectaron especímenes para su conservación y fue hasta 1998 que la U.S. Fish & Wildlife Service (FWS) contó con una población suficiente para comenzar su reintroducción en Estados Unidos. En México, la reintroducción comenzó en 2011.

La FWS mantiene un programa permanente de recuperación del lobo mexicano y regularmente publica estadísticas de sus poblaciones en los Estados de Arizona y Nuevo México.

También los esfuerzos en cautiverio han dado frutos. El más reciente quizá sea el nacimiento de 4 crías en el zoológico de Tamatán, en el Estado de Tamaulipas.

De acuerdo a la Norma Oficial Mexicana NOM-059-SEMARNAT-2010, que indica la lista de especies mexicanas en riesgo, el lobo mexicano se encuentra en categoría E (probablemente extinta en el medio silvestre) que se aplica a:

Aquella especie nativa de México cuyos ejemplares en vida libre dentro del Territorio Nacional han desaparecido, hasta donde la documentación y los estudios realizados lo prueban, y de la cual se conoce la existencia de ejemplares vivos, en confinamiento o fuera del Territorio Mexicano.

Personalmente, creo que noticias como ésta deben recordarnos que los grandes proyectos siempre toman tiempo y esfuerzo, pero el resultado es magnífico. A su vez, esto es sólo el principio y es responsabilidad de todos evitar que nuestras especies se pierdan por irresponsabilidad.