La increíble inteligencia emocional de los primates [Animales Fantásticos]

Los primates no sólo son inteligentes como suponíamos sino que han demostrado un grado de conciencia emocional que no habíamos descubierto.

El estudio constante con los primates, en un intento por descubrir nuestro propio origen ha demostrado que poseen una inteligencia emocional y mental notable que apenas vamos descubriendo a través de pequeños avances.

Hay una característica en especial en el comportamiento de los primates que llama la atención de los investigadores. Una cualidad que pensaríamos que es exclusiva de nosotros los humanos pero que con el paso de los años pareciera estar más desarrollada en los primates que en nosotros mismos.

La empatía que demuestran diferentes especies de primates es sorprendente, los hace trabajar en equipo para cuidarse unos a otros, e incluso tener un duelo.

Gorilas: inteligentes y empáticos

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(cc) Daniel Garcia Neto / Flickr

Los gorilas han sido amenazados por cazadores furtivos desde hace muchos años. Con el paso del tiempo, los gorilas han aprendido la estructura de las trampas que los cazadores tienden para ellos y otros animales, y no sólo las pueden reconocer, también saben desmantelarlas.

Esta simple acción de desmantelar trampas sugiere un grado de conocimiento aceptable pero también muestra empatía hacia otras especies que pudieran caer en ellas porque las reconocen pero su tarea no termina con no caer en ellas sino en destruir el peligro.

Si pensabas que los gorilas viejos son más sabios probablemente estés en lo correcto, pero estas acciones se han visto en gorilas de unos 4 años de edad, una edad muy corta como para mostrar este grado de inteligencia. Los gorilas también enseñan a sus hijos cómo destruir las trampas en lugar de evitarlas, de esta manera procuran la seguridad de todos.

Chimpancés: altruistas y solidarios

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© Laura / Flickr

En otra ocasión hemos hablado de cómo los chimpancés trabajan en equipo para lograr ciertos objetivos en común, dado que son animales silvestres, uno de sus principales tareas es alimentarse o visto de otra forma, no morir de hambre.

Durante un experimento, los chimpancés demostraron su capacidad de trabajar en equipo para conseguir comida de manera instintiva. En la naturaleza, son capaces de aprender a utilizar piedras a modo de herramienta para poder abrir algunos alimentos duros y se enseñan unos a otros cómo hacerlo.

Si conseguir comida es algo primordial y a veces quizá difícil, los chimpancés no tratan de acaparar para ellos todo lo que pueden, en otro experimento se puso a dos chimpancés dándoles la oportunidad de conseguir comida sólo para él o compartirla con otro. Más de la mitad de las veces optaron por compartirla, es decir, son animales conscientes de la existencia y necesidad de otros.

Los chimpancés no sólo se involucran con las necesidades de sus compañeros sino con sus sentimientos. Adoptan un comportamiento de “consuelo” cuando otros chimpancés se muestran estresados y tratan de confortarlos tal como lo haríamos nosotros.

Washoe, el famoso chimpancé que aprendió a comunicarse con los humanos entendía y hablaba aproximadamente 350 palabras en lenguaje de señas. Cuando una de sus cuidadoras sufrió un aborto espontáneo se lo dijo a Washoe, quien la miró y pasó un dedo por su mejilla haciendo la seña “llorar”, lo que demostró su profundidad emocional al sentir la pérdida de alguien cercano.

Lémures: manada y duelo

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© Tony Margiocchi / Flickr

Los lémures quizás no sean de los primates más inteligentes que existen pero demuestran su duelo a través de un comportamiento ritualista cuando uno de los miembros de su familia muere.

Una muerte familiar es una gran tragedia para ellos y un hecho que visiblemente lamentan, se les ha visto regresar al lugar de la muerte día tras día. Trasladando este comportamiento a los humanos, equivaldría a visitar la tumba de nuestros seres queridos.

Cuando alguno se pierde en el bosque, tienen un llamado especial para pedir que vuelva, si lo encuentran muerto se sientan alrededor del cuerpo y piden que vuelva. Este sentimiento es muy fuerte porque están acostumbrados a trabajar y jugar juntos en manada, quizás su inteligencia sea mínima pero su conciencia emocional es enorme.

Hay tanto que aprender de nuestros parientes simios que apenas divisamos una parte de lo grandes que son. Quizás gran parte de los sentimientos que clasificamos como humanos provienen de ellos aunque desearía que los lleváramos a cabo tan bien como ellos.