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Energía limpia, barata, recargable y orgánica, todo en una batería

No es una batería como cualquiera, está planeada para almacenar energía a gran escala y que funcione sin los problemas de la energía solar y eólica.

Uno de los más grandes problemas de la energía limpia es que necesitan de un factor en específico para generarse, por ejemplo: la energía solar tiene problemas si es un día nublado, la eólica sólo se produce cuando sopla el viento. Si bien son excelentes fuentes de energía, hay una leve posibilidad de que no cumplan con los requerimientos energéticos de un cliente.

Una equipo de científicos propone una batería que no utiliza metales ni materiales tóxicos pensada para su uso en plantas de energía que puede utilizarse en red y a gran escala para almacenar energía.

La batería tiene una duración de 5.000 ciclos de recarga con una vida útil de 15 años. A diferencia de las baterías de litio, unas de las más eficientes actualmente, que duran 1.000 ciclos de recarga y un costo elevado de producción, la propuesta de los investigadores es mucho más barata.

El futuro requiere una forma de almacenar energía limpia a gran escala para distribuirla cuando sea necesario, las baterías juegan un papel importante para dar soluciones energéticas amigables con el medio ambiente en el campo de la energía renovable.

El sistema utilizado se basa en el de una batería de flujo redox, se tienen dos contenedores con materiales electroactivos disueltos en agua que al bombearse a una celda que contiene una membrana entre los dos fluidos con electrones de un lado, libera energía.

Una de las ventajas es el desacoplamiento de energía, los contenedores de esta batería pueden ser tan grandes como sean necesarios por lo que el aumento de energía que se puede almacenar varía y puede ajustarse para liberarla más rápido o lento, de esta manera se puede alterar la cantidad de energía liberada que se genera.

En cuanto a los materiales que utiliza para generar energía, se eliminaron aquellos metálicos o tóxicos. Los científicos querían utilizar uno orgánico y a prueba y error, descubrieron que ciertas quinonas naturales que se encuentran en plantas, bacterias y algunos animales participan en la fotosíntesis y respiración celular. Esta fue la respuesta a su búsqueda ya que naturalmente participan en la transferencia de energía.

Las quinonas utilizadas en la batería se extraen de hidrocarburos de origen natural y esperan que en un futuro cercano puedan derivarse del dióxido de carbono, un compuesto muy abundante en nuestro planeta y del que nos convendría deshacernos un poco.

Este puede ser el principio del éxito de la producción de energía renovable de escalas enormes y dispuestas en una red de energía, quizás sea la solución a los requerimientos energéticos de las industrias de una forma mucho más respetuosa con el ambiente.

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