Programa de composta en las escuelas de NY

Varias escuelas en Nueva York están adoptando programas de composta para disminuir el problema de desechos que causa el sistema de nutrición escolar.

Algunos niños son muy melindrosos, casi siempre culpa de los padres aunque puede ser que sus papilas no toleren ciertos sabores. Entre la idea y el poco agrado que causan ciertos alimentos a los niños, el desperdicio de comida crece y es probable que gran parte de ella ni siquiera se la hayan tocado antes de que termine en el contenedor.

En una ciudad como Nueva York donde la comida no es un problema, tirarla se vuelve algo de lo más común. En las escuelas sobre todo, donde a los niños se les sirve comida saludable y las reglas de sanidad no permiten servir otra vez la comida que ya fue desempaquetada, la basura se convierte en un problema mayor porque si una manzana, un plátano, incluso una lechita que no se haya abierto no puede darse a otro niño.

Afortunadamente, gracias a un grupo de padres en el Upper West Side de Nueva York, se inició un programa de composta que a dos años de haber empezado, se realiza ahora en 230 edificios escolares en Brooklyn, Manhattan y Staten Island. Se espera que sean más del doble cuando el programa cubra los cinco condados en otoño.

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(cc) Szczel / Flickr

La composta ahorra a la ciudad de $10 a $50 dólares por tonelada de basura, de otro modo pagaría aproximadamente $93 por tonelada, el ahorro se da por la venta del producto final. Dependiendo de la ubicación de la escuela, se lleva a ciertos vertederos de composta en Staten Island, al norte de Nueva York o a Delaware, donde los agricultores y arquitectos paisajistas pueden comprar. También se puede enviar a plantas de tratamiento de agua para convertirla en gas.

En ciudades como Chicago, Seattle y San Francisco estos programas de composta se llevan a cabo con éxito desde hace varios años. La ventaja es que al separar los residuos de comida, los niños crean un sentido de responsabilidad con la basura y el hábito de separarla, sin embargo, el hecho de desperdiciar comida que aún sirve me parece alarmante, sobre todo por la crisis alimentaria que enfrentan algunos países.

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© Hippie Peace / Flickr

Si bien el desperdicio está siendo reciclado, creo que el estado en el que la comida se desecha no es el adecuado. Debe existir alguna manera que evite desechar comida en tan buen estado para ayudar a otras personas. En Reino Unido, por ejemplo, un cuarto de la comida que se tira a la basura no se ha abierto, lo que contrasta mucho con personas que no tienen ni acceso siquiera a estos alimentos.

Ojalá se encuentre un punto medio en el que la comida útil sea dada a otras personas y los verdaderos restos sean enviados a estos excelentes programas de composta en las escuelas.