Los mágicos Saltos del Laja [Maravillas Naturales]

En la región del Bío Bío se encuentran estas majestuosas cascadas, una parada obligatoria para todos quienes visiten Chile.

Siempre he pensado que cuando Dios creó al mundo, tomó todo lo que le sobró y lo puso en una larga y angosta franja de tierra que ahora llamamos Chile, y es por eso que tenemos la suerte de tener mar, desierto, cordillera y maravillas naturales como los hermosos Saltos del Laja.

Los Saltos del Laja se encuentran en la provincia de Bío Bío, a 487 kilómetros al sur de Santiago, y la ciudad más cercana es Cabrero (que está a unos 17 kilómetros). Los Saltos están formados por una majestuosa cascada del Río de la Laja conformado por 3 espectaculares caídas. Sólo aguas arriba de los enormes saltos, el río es tranquilo y muy bajo, mientras aguas abajo se reduce a un profundo y angosto recorrido de unos 4 kilómetros de largo por 20 metros de ancho.

El Salto del Laja esta constituido por tres caídas independientes: la caída principal, que se ve desde la carretera, tiene una altura de 55 metros. La segunda caída, que da hacia el este, tiene una altura de 35 metros y el tercer salto, que se ubica en medio de los anteriores, mide unos 20 metros.

 

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Miles de personas año a año se acercan a esta gran catarata, y tienen la posibilidad de conocer más allá de los Saltos gracias a los viajes en lancha que los lleva a conocer los secretos ecosistemas que rodean el lugar. Un paseo mágico, lleno de naturaleza y agua.

También, a los alrededores del caudal, se pude caminar y descubrir otras caídas tan espectaculares como los Saltos del Laja, además podemos encontrarnos con ciervos, alpacas, mucha flora y fauna chilena endémica del lugar.

Lamentablemente, Endesa ocupa el lago Laja como embalse natural para fines eléctricos, bajando considerablemente no solo el caudal de las cascadas, sino que el agua que utilizan miles de agricultores para el riego. Si no queremos perder esta hermosa maravilla natural y sus alrededores, tomemos conciencia y unámonos para que el gran empresario no termine de matar un lugar que nos pertenece a todos.