Expedición Istmo de Ofqui 2014 arroja primeros resultados

Durante 10 días en el mes de Marzo investigadores chilenos y franceses realizaron una expedición que ha permitido levantar datos esenciales para el conocimiento y protección de este aún desconocido lugar.

Por definición un Istmo es tierra que une dos sistemas acuáticos de naturaleza diferentes. En el caso de Ofqui conecta la península de Taitao con la zona continental en la Región Aysén, limita por el sur con el golfo de Penas, al norte con la laguna San Rafael, al oeste con la península de Taitao y al este con los Campos de Hielo Norte, siendo su exutorio más imponente, tanto por su extensión, como su aporte en hielo, agua dulce y sedimentos glaciares al Océano Pacifico.

15 profesionales — de áreas como geografía, geología, botánica, biología, antropología y turismo, entre otras — participaron de esta expedición organizada por el Proyecto “Archipiélagos Patagónicos, Destino Internacional para el Turismo Científico” liderado por el Centro de Investigación en Ecosistemas de la Patagonia (CIEP) y financiado por el Fondo Multilateral de Inversiones (Fomin) del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).  Actividad que contó con colaboración de la Universidad Austral de Chile (UACh), Universidad Joseph Fourier-Grenoble y Plataforma del Desarrollo Territorial CERMOSEM de Francia, además del apoyo logístico de Destino Patagonia y Turismo Río Exploradores, Laguna San Rafael (EMTREX).

Los impactantes ecosistemas del Ofqui

Una vez establecido el campamento base a orillas del Río Tadeo, se conformaron dos grupos de exploración; uno para estudio de ecosistemas marinos y de agua dulce que permaneció en la zona litoral; y el otro en un circuito hacia los glaciares del San Quintín con 100km de recorrido utilizando pack raft y kayak inflable con el objetivo de explorar y reconocer la zona.

Durante el trayecto al Glaciar San Quintín y de regreso a Laguna San Rafael se identificaron una variedad de ecosistemas específicos formados por dinámicas fluvio-glaciar y marina, dados por la confluencia de tres sistemas de agua (Río Blanco, Negro y Tadeo). En las zonas aledañas a la morrena frontal del glaciar además fue posible constatar presencia de pudú y huemul. En este territorio de 1200 km2, se conforma un gigantesco humedal inserto entre los Campos de Hielo Norte, Laguna San Rafael, Golfo de Penas y la cordillera de la costa (Taitao), que por sus dimensiones  podría ser el más grande de Chile.

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© CIEP

En el Río Negro y mallines aledaños se descubrió una gran extensión de cipreses muertos (Pilgerodendron uviferum), hallazgo que llamó la atención de los investigadores, quienes barajaron 3 posibles hipótesis: muerte por asfixia producto de un evento catastrófico de crecimiento brusco de aguas glaciares y posterior inundación del terreno; eventuales fenómenos de embancamiento por acumulación de sedimentos glaciares y orgánicos aportados por el río San Tadeo; o asociado al fenómeno geológico conocido como “isostasia” (generación de desniveles por alzamiento del continente por disminución de grandes masas de hielo).

A orillas del Golfo San Esteban impactó una playa de gran energía que se extiende por más de 30 Km de norte a sur abierta al Golfo de Penas, “presumiblemente también podría tratarse de la playa de arena más larga del país”, explica el geólogo- jefe de misión y director del proyecto Archipiélagos Patagónicos, Fabien Bourlon.

Un aspecto geológico muy curioso fue la presencia de piedra pome (volcánica) en toda esta zona ¿cómo llegaron a depositarse aquí? tres podrían ser sus orígenes explica Bourlon “provenir de una de las últimas erupciones del volcán  Hudson (1991 o 2011), tener origen en el volcán Chaitén (2008) o eventualmente pertenecer al Cordón Caulle (2011), material volcánico que podría haberse transportado al lugar mediante fenómenos de corrientes marinas”.

En el sector se registraron más de 50 especies de aves terrestres y acuáticas, su gran variedad se debería a la presencia de humedales con distintos tipos de juncos, los que les proveerían excelentes condiciones de hábitat, explicó el Vicepresidente de la Unión de Ornitólogos de Chile, Juan Carlos Torres-Mura.

Así mismo se registró presencia de huillín (carnívoro nativo, amenazado de extinción), gran cantidad de huellas de coipo (roedor herbívoro) y avistaje del visón, (mustélido introducido). En la costa marina se pudo observar al delfín chileno (Cephalorhynchus eutropia), especie endémica también en peligro de extinción.  En la zona también se encontraron restos óseos de ballena que se presume pertenecen a la especie Sei o Fin. El ambiente acuático estuarino se caracterizó por la presencia de peces como el róbalo, puye y la pancora de agua dulce del género Aegla.

Observaciones interesantes se registraron en el sector contiguo a Isla del Diablo donde se encontró una jaiba de agua dulce (Hemigrapsus crenulatus) en general muy poco conocida, además de la presencia del Camarón de Hualve (Parastacus nicoleti) y, un “pez de hielo” de la familia de las nototenias en la Laguna San Rafael, peces en general confinados a las aguas frías del Océano Austral.

Entregar los datos de esta expedición a los organismos competentes, además de operadores turísticos y a la comunidad en general, es una gran oportunidad de proteger este entorno único y frágil. Para la Encargada de Áreas Silvestres Protegidas  de la Corporación Nacional Forestal (CONAF) Provincia Aysén, Gabriela Gómez “es interesante saber que pudieron avistar al huemul,  no teníamos registro de ello y  esto nos da pie para realizar monitoreos  y recabar información que sirva en la toma de decisiones respecto del uso de dicha área, poniendo esfuerzos institucionales en conocer la distribución de especies de flora y fauna determinando la viabilidad del  turismo y  desarrollo  de actividades de bajo impacto en el sector”.