Alcalde de Nueva York promete prohibir este año las carrozas

Las carrozas serán sustituidas por vehículos eléctricos pues, en nuestros tiempos, un caballo no pertenece a la ciudad de Nueva York, debe tener libertad.

Una de las promesas de campaña que llevó al actual alcalde de Nueva York, Bill de Blasio al puesto fue prohibir y sacar de circulación las carrozas de Central Park bajo el argumento de que en pleno siglo XXI, los caballos ya no pertenecen a esta área de la ciudad, no es justo que realicen ese trabajo y que los humanos los obliguemos a ello.

Las carrozas en Nueva York son un elemento simbólico que identifica a la ciudad, brindan servicio desde 1935, podría decirse que es toda una tradición. Sin embargo, que sea una tradición no justifica la actividad y mucho menos es razón suficiente para seguir realizándola.

Es inhumano tener a un animal trabajando varias horas al día bajo temperaturas demasiado altas durante el verano y bajas en extremo durante el invierno. No sólo son las malas condiciones de trabajo sino el peligro al que están expuestos los caballos. En repetidas ocasiones se han visto envueltos en accidentes de tráfico que han terminado con su vida.

Aunque por el momento la iniciativa de ley para prohibir las carrozas está detenida, de Blasio asegura que se aprobará en algún momento de este año. De Blasio también ha anunciado que las carrozas serán sustituidas por medios de transportes alternativos que generen empleo a las personas que tendrán que dejar de dirigir a los caballos.

Se ha hablado de vehículos eléctricos con aspecto de coches de principios del siglo XX para tratar de imitar el sentimiento de nostalgia que provocan las carrozas. Quizás suene a intereses propios por las concesiones que se darán a quienes fabriquen estos autos pero lo que es un hecho es que es la medida más humana que se puede tomar para liberar a los caballos de la esclavitud en la que viven.

Aunque muchos defienden el servicio que ofrecen las carrozas y todo lo que representan en esta ciudad, de Blasio externa que seguirá al pie del cañón para que la ley sea aprobada y los caballos tengan una mejor calidad de vida. Si esta ley se aprueba, serviría de ejemplo para otras ciudades con actividades similares, por ejemplo, Guadalajara en México.

No hay cuidados suficientes para un caballo que es obligado a trabajar más de 9 horas diarias bajo el sol o la nieve, respirando el smog de los autos y siempre está expuesto al peligro por una actividad que no le beneficia. Son animales, pero sienten dolor y angustia tal como nosotros, con la diferencia de que no les damos la oportunidad de decidir sobre su vida.

Fuente: New York Ban on Horse Drawn Carriages Will Happen This Year (Ecorazzi)