¿Cómo puedes ser saludable aún siendo un vividor?

Lissa Rankin, en su libro Mind Over Medicine: Scientific Proof That You Can Heal Yourself, asegura que evitando la soledad y el estrés, puedes comer, fumar y tomar lo que quieras y no te enfermarás.

Ya habíamos visto que el amor curaba diversas enfermedades como que evita el estrés, reduce los niveles de colesterol y el riesgo de cáncer, alzheimer, párkinson y demencia senil según expertos de la Clínica El Rosario, de Medellín en Colombia.

Pues bien, ahora es la doctora estadounidense la doctora Lissa Rankin, en su libro Mind Over Medicine: Scientific Proof That You Can Heal Yourself, la que plantea que la soledad y el estrés incrementa los niveles de cortisol y activa el sistema nervioso simpático, que a su vez incrementa el ritmo cardiaco, eleva la presión arterial, incapacita al sistema inmune e incrementa el riesgo de enfermedades del corazón.

La estudiosa toma el caso de italianos inmigrantes establecieron en Roseto, Pensilvania, con hábitos ni por cerca sanos. Fumadores empedernidos, bebedores vehementes y comedores hambrientos de albondigas cocidas en manteca, nunca tuvieron enfermedades graves y se caracterizaron por la longevidad. ¿La respuesta? Todo parece indicar grandes relaciones humanas y falta de estrés. La felicidad de estar con otros los mantuvo saludables.

Un estudio realizado por la Universidad de Aberdeen (UoA, por sus siglas en inglés), en el Reino Unido, concluyó en que los occidentales están programados para ser obesos y borrachos, en comparación con los asiáticos. Esto no implicaría graves problemas a la salud, salvo porque estos hábitos están relacionados a la ajetreada vida moderna, con su individualismo y estrés.