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La Ley de Caza demuestra que en Chile estamos haciendo las cosas mal

Una polémica medida que ha levantado el alerta en organizaciones pro-animalistas por la ambigüedad en los conceptos, en especial el de “perros asilvestrados”.

Después de haber leído en su totalidad la Ley de Caza (última actualización del 2012) y luego leer el decreto que la modifica en varios artículos, teniendo que investigar por fuera para entender ciertos aspectos legales y poder hablar con fundamento… puedo decir que EN CHILE ESTAMOS HACIENDO LAS COSAS MAL.

No puede ser que personas que se supone nos representan escriban leyes no sólo haciendo uso del copy-paste (como varios supieron con el tema del Timerosal que Cristina Girardi copió de unas respuestas de Yahoo para presentar un proyecto que lo prohíbe en las vacunas) sino que además NO hacen uso de sus fondos para la asesoría legal en ciertos aspectos que ellos no dominan. Es obvio que uno en la vida no puede saber de todo, es normal… pero si te están dando plata para que tú contrates a gente que sabe y así poder redactar una ley a lo menos decente ¿habrá que ocuparlo, no?

Ahora bien ¿por qué digo esto?: El caso de la Ley de Caza es complejo, ya que debería unir conocimientos de diversas ciencias tales como biología, zoología y ecología. Las cuales a su vez integran otras, como la matemática, taxonomía, sistemática, parasitología… entre otras.

La actualización del 2012 me parece a grosso modo bien hecha, es entendible casi para todo público y lo más importante protege a los animales tanto en su prohibición como en la admisión de caza para ciertos animales considerados como dañinos.

En cuanto a lo deficiente me remito a la parte que habla de la educación en que sólo se menciona como una “disposición general” de un artículo con 9 líneas, que en los textos escolares se mencionen estos temas para que el alumno sepa reconocer a la fauna silvestre y cómo preservarla. Pues bien, déjenme decir que ahí si que se cayeron, los niños de hoy son capaces de reconocer a una jirafa, león o elefante en 3 segundos sin chistar… pero anda a mostrarles un monito del monte, un zorro de Chiloé o una ranita de Darwin.

Finalmente llego al punto central de mi nota, para esto es necesario saber la definición de especie dañina en la Ley :”el que por sus características o hábitos, naturales o adquiridos, está ocasionando perjuicios graves a alguna actividad humana realizada en conformidad a la ley, o está causando desequilibrios de consideración en los ecosistemas en que desarrolla su existencia”, éstas “… podrán ser cazadas o capturadas en cualquier época del año, en todo el territorio nacional y sin limitación de número de piezas o ejemplares”.

La modificación a esta Ley que aumenta el número de especies dañinas a 21 e incluye ahora a mamíferos como el Zorro Chilla y las JAURÍAS DE PERROS SALVAJES O BRAVÍOS, es precisamente esta parte la que me genera por así decirlo “escozor”; primero y objetivamente porque esta misma ley exceptúa de la caza a: “…los animales domésticos y los domesticados, mientras conserven, estos últimos la costumbre de volver al amparo o dependencia del hombre”.

Primero, el zorro: ¿es usted capaz de diferenciar a un zorro chilla de uno culpeo en la noche?, porque debo decir que se parecen bastante y sus hábitats se cruzan en Magallanes y Tierra de Fuego, y el culpeo está protegido en esta Ley. Me pregunto si los cazadores furtivos se pararán a pensar antes de disparar.

Es obvio que el grueso de la población de animales callejeros y por qué no “asilvestrados” fueron abandonados en alguna etapa de su desarrollo por su cariñoso dueño, de hecho se dice que es más del 80% de esta población. Etológicamente, un perro que tuvo dueño por muy “asilvestrado” que esté, si se le da una casa con amor y cuidado, volverá a ser ese perro afable que fue en su niñez; ya que etológicamente este perro sólo se comportó de una forma más bravía por que fue parte de una jauría por un tiempo, lo que lo remonta a sus tiempos de lobo, etc. Entonces la misma ley se contradice a si mima en esa parte al menos.

Luego, esto dará pase libre a una matanza descarnada por parte de cualquier persona sin conocimientos sobre bienestar animal, que disparará a diestra y siniestra en cualquier parte del animal, quizás quedando este mal herido y moribundo por algunas horas antes de dar su último respiro. Por supuesto hablo de disparos, porque éste es el único implemento permitido el la Ley además de rifles de aire comprimido, las ballestas y los arcos para la caza menor (animales de menos de 40kg). Díganme ustedes ¿quién va a verificar que efectivamente el pobre perro fue matado conforme a le Ley, y a más de 400m de un área rural? ¿a quién le importa?.. si total era “un perro callejero no más”.

Sabemos que una perra puede tener un celo hasta 3 veces por año, con una camada que puede llegar hasta 10-12 cachorros; es cosa de multiplicar no más… ¿de verdad se soluciona el problema? a mí me parece que sólo se busca el modo fácil y ahorrativo. De donde se mataron 10 perros, a la semana siguiente tenemos 20 nuevos, es cosa de mirar un poco la calle mientras recorremos.

He aquí cuando además integro el tema de la nueva Ley de Tenencia Responsable, otra que fue hecha malamente y de modo fácil. Hasta ahora ha sido aprobada por la comisión de hacienda de la cámara de diputados (con solo 1 abstención) en la cual se aprueba matar a perros que se consideren peligrosos, y aquellos que hayan causado la muerte de otros animales.

Es mucho más barato y fácil disparar, compañeros, pero ¿soluciona la población de más de 2 millones de perros callejeros en Chile? En mi opinión, distamos mucho de otros países en donde el perro como animal doméstico es sacado a pasear todos los días, alimentado y vacunado según sus horarios; donde no hay riesgo de ser mordido por el perro del vecino que lo dejó “salir no más si total el día está bonito” y luego estar quizás al borde de la muerte por el virus de la rabia. Donde la gente hace cosas tan simples como recoger las fecas de sus animales para que luego uno no ande con “buena suerte”. Digo esto con conocimiento de causa porque yo y mi familia antes de que mi perro se enfermara por nuestro descuido también pensábamos así…

¿Cuál es la solución?

Como estudiante de Medicina veterinaria tengo algunas opiniones claro, y es verdad, incluye la eutanasia a cierta parte de la población, porque sin darnos cuenta y por nuestra PROPIA CULPA (no de ellos) la población ya suma 2 millones…

Otra parte involucra esterilización, chipeo y control masivo, por supuesto la parte final como en todas las cosas es la EDUCACIÓN. Los invito a educarse, a leer, a investigar y a ustedes señores legisladores, por mí las escopetas calibre 10 o menor que pueden utilizar para la caza menor encontrarían un mejor refugio en otra parte de su cuerpo, por lo menos en el caso de que no se les ocurra hacer leyes como la gente, de forma humana, valórica e ilustrada.

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