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Lifestyle 13/12/2013

Brasil construirá escuelas con los escombros de un estadio

Las sobras para la construcción de un estadio servirán para nuevas escuelas y para buscar la mejora educativa en Brasil.

Por : Ximena Ramos

Las críticas al gobierno de Dilma Rousseff para poder ser un gran anfitrión de la Copa Mundial de fútbol no han faltado. A mediados de este año, miles de personas se manifestaban en las calles de diversas ciudades de Brasil, exigiendo que se garantizarán servicios básicos como educación y salud, y no solamente se enfocarán en lo necesario para el evento futbolístico.

No podemos negar que este tipo de eventos traen consigo consecuencias sociales importantes, pero esta vez se están llevando a cabo acciones para minimizarlas, o bien, para beneficiar otros aspectos de la vida de las personas locales.

Este es el caso del proyecto “Escuelas de la Copa” (Escolas da Copa), que fue anunciado recientemente y que busca mejorar el legado social del evento organizado por la FIFA, de acuerdo al Ministro de Educación, Marcelo Aguiar. Iniciará en Brasilia – la capital de Brasil – con un plan para construir 22 escuelas en la zona, utilizando las sobras de materiales de construcción de un estadio.

Se utilizarán más de 2,000 toneladas de escombros de metal que quedaron de la construcción del Estadio Mané Garrincha, para reducir los costos de construcción hasta por un 40%.

Además de darle un uso útil a materiales que no estaban siendo aprovechados, se tendrá la posibilidad de ofrecer un mejor ambiente educativo para alrededor de 13,000 niñas y niños.

Y es que la educación en Brasil es uno de los aspectos por los que aún hay mucho por hacer. Se estima que más de medio millón de niños – lo equivalente al 2% de los niños entre 7 y 14 años – no asisten a la escuela. También los grados de repetición han demostrado que más de 3.5 millones de estudiantes de primaria se encuentran cursando grados menores a los recomendados.

Junto con la construcción de las escuelas, también se implementarán los días completos de aprendizaje con un mínimo de 7 horas al día. Asimismo, se busca que el gasto en educación aumente del 5.8% del Producto Interno Bruto (PIB) en 201o, a un 10%.

De esta manera, no sólo se estaría cumpliendo la demanda de los ciudadanos por una mejor calidad educativa, sino que también se estarían cumpliendo algunos aspectos centrales del Plan Nacional de Educación, que se está discutiendo en el Congreso desde hace algunos años.

A pesar de que es un buen intento por mejorar la calidad de vida de los sectores menos favorecidos, serán muy pocos los beneficiados y la mayoría de las personas seguirán en las mismas condiciones una vez que concluya el Mundial. Se necesitan buscar otras maneras de trasladar los beneficios de este tipo de eventos a quienes más lo necesitan y no solamente a las grandes empresas que participan en su organización y desarrollo.

Fuente: From Stadiums to Schools: Education in the 2014 World Cup (A World at School)