Bordos 100, reflexionar la arquitectura sustentable

¿Qué pasaría si se necesitara un proyecto arquitectónico en un tiradero de basura? ¿Qué sucede cuando los arquitectos quieren construir caprichos que no se adaptan al entorno?

Te cuento un poquito de historia como preámbulo a este post: Ordos es una ciudad china, cerca del desierto del Gobi, fundada en 2001 sobre terrenos áridos que hasta hace unos años eran habitados por grupos semi-nómadas. Actualmente, Ordos tiene una población de 1.34 millones de habitantes, su principal fuente de ingreso es el carbón y tiene uno de los ingresos per cápita más altos de China.

El magnate Cai Jiang, con la finalidad de impulsar la ciudad, organizó el Ordos 100, bajo el plan de Ai Weiwei, artista chino y el arquitecto Jacques Herzog, quien tuvo la misión de seleccionar 100 arquitectos emergentes del mundo entero para la construcción de 100 viviendas. Es de suponerse que hubo proyectos fascinantes, pero debido a la diferencia de ideas y que la mayoría de los arquitectos no visitó el sitio, podemos imaginar la heterogeneidad del resultado.

¿Qué pasaría si hacemos algo parecido en México? BORDOS 100 es un proyecto que busca consolidar una sutil crítica en torno a la arquitectura, sus creadores y sus procesos de producción, haciendo uso de la fotografía, la gráfica, la instalación y el video.

Marcos Betanzos en conjunto con Ay Gueywei se acerca a un territorio donde la realidad confronta la resistencia de todo discurso oficial de la disciplina al entender y analizar cómo una sociedad organizada transforma la idea de consumo por la de aprovechamiento alrededor de la vivienda y la basura, en este caso, el Bordo de Xochiaca, en Ciudad Nezahualcóyotl.

¿Cómo lo hizo? Invitó a 40 despachos de arquitectos en México a participar diseñado una casa en el sitio, la respuesta fue más de lo esperado: 19 proyectos recibidos. Todos con argumentos y exploraciones distintas que más que demostrar todas las virtudes del oficio esbozan los límites de la arquitectura. Un pretexto para reiterar que las piezas de autor no hacen ciudad y que la ciudad con todos sus fenómenos está por encima de las intenciones creativas de los autores.

Había propuestas interesantes que iban desde reciclar llantas, pallets, láminas, hasta descabelladas como crear un fuerte de concreto para «aislar» a los habitantes, sin tomar en cuenta los gases que se podían producir al hacer excavaciones.

El impacto mediático, la especulación y la falsa sensibilidad ecológica se hacen visibles en un territorio donde la presencia de la Arquitectura y sus creadores, tiene grado cero. ¿Qué es el confort, belleza o funcionalidad en un tiradero de basura? ¿Una casa es aquello que los arquitectos han definido que sea una casa o ese vacío donde los arquitectos se ven imposibilitados para actuar?

Un ejercicio que podría parecer exclusivo para los arquitectos pero que intenta provocar una reflexión entre la sociedad que los aplaude y la realidad que los reprocha.

Todo aquello que no se puede habitar es escultura. Y las esculturas no son arquitectura.

Si quieres entender mejor el tema, puedes ver el siguiente video:
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Fuente: Información y fotografías cortesía del Arq. Marcos Betanzos.