Construir rellenos sanitarios en zonas marginadas

¿Qué sucede cuando en una zona marginada, sin acceso a un sistema de recolección, se acumula basura sin ninguna regulación?

Manejar la basura en las ciudades es muy difícil, sobre todo en las partes con mayor marginación. Una solución es construir un relleno sanitario en estas zonas, porque de esta manera se evitan posibles enfermedades que se puedan desencadenar debido a la acumulación de residuos.

Existe algo llamado «método de área», que los mismos vecinos pueden construir, puesto que se puede utilizar en terrenos donde es imposible realizar excavaciones, ya sea por la profundidad del nivel freático, o por otros factores del suelo que hagan que el mismo no pueda excavarse.

Para ser concretos, la basura se coloca en celdas o capas compactadas, cubiertas con tierra, y así se logra una homogeneización del material. Todo esto con ayuda de maquinaria pesada.

Antes de hacer cualquier trabajo es importante verificar que el terreno cuente con depresiones naturales propicias para ser rellenadas. Después se coloca una geomembrana, que es una lámina de plástico de alta densidad que funciona como un plato.

En caso de no contar con esta, se compacta el suelo existente el cual puede ser de tipo arcilla o tepetate, pues estos materiales cuentan con un factor alto de protección y baja permeabilidad. De ser posible, junto con la construcción del relleno, se construyen obras de monitoreo para la observación del terreno y tratamiento de los lixiviados (líquidos contaminados que suelta la basura).

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Ya que se tiene la base, se comienza por la distribución de los residuos hasta lograr en todo el terreno capas no mayores a los 30 o 40 cm, después se compacta con un tractor unas 3 o 4 veces. Una vez terminada la celda de basura, se rellena con una capa de tierra siguiendo el mismo procedimiento de distribución y compactación uniforme para evitar proliferación de fauna nociva.

Se deben esperar de 3 a 4 meses para hacer una nueva celda de basura, ya que este tiempo favorece la descomposición aeróbica y crea un mejor soporte para la siguiente capa.

Con el paso del tiempo el residuo sólido se descompone, una parte se transforma en gas, otra en líquido y sobra el material semi-inerte. La humedad penetra en los espacios vacíos y esto comienza a generar un condensamiento con el terreno con densidades de hasta 0.8 ton/m3 (en palabras más simples: se crean asentamientos en el suelo por medio de las compactaciones y se evitan enfermedades a causa de la descomposición de la basura).

Fuentes: Entrevista a los Ing. Amb. Nancy Sánchez e Ing. Amb. Aldo Miranda / Manual de Rellenos Sanitarios de la SEMARNAT.